En la conmemoración de la fecha naturalmente surgen en el recordatorio figuras fundantes como Mariano Moreno o Rodolfo Walsh, entre otros. Pero no podemos dejar de tener presente que el gobierno ha cerrado Télam -la agencia de información federal que justamente unía con información a todas las provincias de nuestro país- marcando un hito en nuestra soberanía informativa. Es indispensable la lucha de todos para recuperar la Agencia.

También, recuperar la historia de miles de periodista que con su trabajo desde nuestro principio enfrentaron la entrega y avasallamiento del poder antinacional. Y en esa historia nos puede servir de clara referencia los periodistas que resistieron con entereza a la última dictadura militar.

Recuperar la mística que tuvieron los integrantes de la Agencia de Noticias Clandestina (ANCLA) fundada por Rodolfo Walsh en 1976 que intentó romper el cerco informativo que imponía la salvaje dictadura.

Algunos de los principios que proponía la Agencia bien podrían implementarse hoy -que aunque sin una dictadura formal la opresión y el fin son los mismos- el escueto mensaje que incentiva la lucha informativa, decía en sus principales párrafos: “Reproduzca esta información, hágala circular por los medios a su alcance: a mano, a máquina, a mimeógrafo, oralmente. Mande copias a sus amigos: nueve de cada diez las estarán esperando. Millones quieren ser informados. El terror se basa en la incomunicación. Rompa el aislamiento. Vuelva a sentir la satisfacción moral de un acto de libertad. Derrote el terror. Haga circular esta información”.