Luego de veinte días de protestas ininterrumpidas tras aprobar los proyectos mineros en Uspallata y Malargüe, este martes el pueblo mendocino marcho a la Casa de Gobierno. Tras la aprobación del Senado de los polémicos proyectos mineros, se vivieron movilizaciones que colmaron la provincia. Actividades, cortes de ruta y un revivir de las asambleas que había protagonizado el Mendozazo en diciembre de 2019.

Los medios hegemónicos volvieron a responder con indiferencia mientras que el gobierno de Cornejo ajustó la represión tratando de contener la movilización con golpes y detenciones.
Fuente: Huella del Sur /Facebook

