El voto de Esteban Paulón a favor del encierro de las infancias fue en sintonía con las políticas de su gobierno en Santa Fe. Mientras Maximiliano Pullaro endurece las leyes en Santa Fe con represión y allanamientos, el diputado nacional le pone la firma al ajuste punitivista. El progresismo se rindió ante el poder real.

Por Facundo Durán / @FakuDuran. Con un gobierno envalentonado tras la media sanción en el Senado de la reforma laboral esclavista impulsada por Milei, la noche del jueves la Cámara de Diputados aprobó también la baja de la imputabilidad a los 14 años. Mientras recortan derechos a los padres trabajadores, destruyen la salud y la educación, amplían el poder represivo del Estado sobre las infancias y juventudes pobres.

Los liberales de LLA y el macrismo gritaban “delito de adulto, pena de adulto”. Que este argumento venga de esos sectores no sorprende: son los mismos que aplauden la represión y el ajuste. Pero apesta a hipocresía: son los mismos que bancan los robos en discapacidad, los del 3% y el caso Libra, los que bancan a los narcos como Espert y los que defienden a los genocidas.

Pero el apoyo de Esteban Paulón, del Partido Socialista de Santa Fe, llamó la atención de muchos. Paulón no es un diputado de la derecha punitivista; construyó su perfil como referente en la defensa de las libertades, en sintonía con los reclamos del colectivo LGTBI+ y causas progresistas. En su última publicación en redes, afirmaba que bajar la imputabilidad no resuelve nada; hoy esa misma publicación se llenó de comentarios de bronca. La Comunidad Travesti Trans de Rosario emitió un comunicado cuestionando su voto. Esta contradicción no es nueva: se ancla en su alineamiento con el poder provincial.

https://twitter.com/Jesi_mc/status/2022076766765166967/photo/1

Para entender a Paulón, hay que mirar a Santa Fe y su gobierno

El Partido Socialista de Paulón integra la coalición Unidos, con Maximiliano Pullaro como gobernador. En los últimos dos años, con apoyo socialista, impulsaron la reforma previsional que aumentó la edad jubilatoria de las mujeres. Resistida por docentes y estatales, la ley se impuso con represión, allanamientos por la madrugada y detenciones de referentes sindicales, incluyendo a nuestro compañero Franco Casasola: desde la dictadura no se veía algo así en Santa Fe. Clara García, del PS, presidió la sesión y dirigió la votación.

Una de las primeras medidas de Unidos fue reformar el Código Procesal Penal y de Justicia para menores. Pullaro, con respaldo socialista, eliminó la Justicia de Menores tradicional y trasladó competencias al Ministerio Público de la Acusación, endureciendo el régimen contra los jóvenes. Meses después, llegaron los desembarcos de fuerzas federales acordados con Milei y Kicillof, también apoyados por el Socialismo.

Pullaro defiende públicamente reformas penales más duras, incluyendo el respaldo al régimen penal juvenil nacional. En este contexto, el voto de Paulón no es un hecho aislado: es coherente con la orientación punitivista y ajustadora del espacio provincial al que pertenece, donde el “progresismo” queda para las redes.

Pero la integración del socialismo al frente gobernante en Santa Fe no solo lo ata a sus políticas de ajuste y endurecimiento penal, sino también a alianzas con sectores evangelistas que son quienes impulsan una agenda reaccionaria contra gays, travestis, lesbianas y mujeres. El gobierno provincial empoderó a dirigentes ligados al pastor y diputado Walter Ghione, al punto que luego de las elecciones surgieron denuncias de que el gobierno desvió fondos a asociaciones religiosas por casi $4000 millones del programa “Redes de Cuidados”. Como señaló Octavio Crivaro, los carteles en la Cámara de Diputados con los que se hizo conocido Paulón buscan “ocultar que el PS se volvió un títere de Milei y del cowboy Pullaro. Alivia saber que muchos socialistas rechazan esto.”

La izquierda denuncia que la baja de la edad de imputabilidad es un ataque brutal a las infancias, mientras el gobierno recorta en la salud, la educación y busca imponer una contra reforma laboral. Myriam Bregman cuestionó los apoyos al gobierno y llamó a la rebelión: “a los pibes y pibas que se rebelen, que no se banquen esto, que se organicen desde sus lugares de estudio, desde donde puedan, pero no tienen por qué aceptar que esto es lo único que les queda, la precarización laboral absoluta, el encierro o ser captado como soldaditos de la droga. Esas son las opciones que le están dando hoy a la juventud.”

Esteban Paulón votó en la vereda opuesta.

Fuente: laizquierdadiario.com/