No es solo un partido. La semifinal del Mundial frente a Inglaterra revive -en otro plano- un enfrentamiento fundante de lo que hoy conocemos como Argentina. La resistencia popular ante el abandono español, enfrentó y desalojó al invasor inglés y forjó el sentido nacional que en 1810, desembocó en la Revolución de Mayo.

Negros, mulatos e indígenas combatieron junto a criollos, mujeres, niños y ancianos para derrotar dos veces a la principal potencia militar de aquel entonces.
Por eso, el del miércoles es mucho más que un partido: es un símbolo político e histórico, un enfrentamiento directo con la potencia colonial que al día de hoy ocupa el 25% de nuestro territorio.
Fuente: El Grito del Sur

