La firma confirmó el cierre definitivo de su histórica planta industrial de Llavallol (Lomas de Zamora), poniendo fin a casi 90 años de historia en esa localidad. El Grupo Beltrán (dueño de la marca) argumentó un extenso proceso de dificultades económicas, operativas y una fuerte caída en las ventas que volvieron inviable el lugar. Las operaciones cesarán de manera completa el 30 de septiembre de 2026.

El cierre impacta directamente a los últimos 30 empleados que quedaban en la planta bajo un esquema reducido de envasado. A finales de 2024, la planta ya había sufrido una reestructuración mayor que redujo la plantilla original de 150 operarios.
La elaboración de la margarina será tercerizada, mientras que el grupo concentrará su actividad industrial propia en su planta de aderezos ubicada en Córdoba.
Los trabajadores remanentes iniciaron protestas y un acampe en la puerta de la fábrica, mientras el sindicato de aceiteros (SOEIA) busca la intervención del Ministerio de Trabajo bonaerense.

