Entre los atacados con gases pimienta y lacrimógenos está Eneas Gallo, preso político junto a Milton Tolomeo por manifestarse contra la reforma laboral. Así responde el Servicio Penitenciario que conduce Alejandra Monteoliva al reclamo de decenas de privados de su libertad, la gran mayoría recientemente trasladados desde Devoto. La denuncia empezó a circular en el atardecer del sábado por parte de familiares de personas privadas de su libertad y organismos de derechos humanos, quienes denuncian “la brutal represión llevada adelante por el Servicio Penitenciario Federal contra el preso político Eneas Gallo y otras decenas de personas privadas de su libertad en el sector A3 del Instituto 4 del Complejo Penitenciario Federal VIII de Marcos Paz”.

Eneas Gallo y Milton Tolomeo (también detenido en ese penal) llevan meses encerrados por una causa armada entre el Gobierno de Javier Milei y el fiscal federal Carlos Stornelli. Tras haberse movilizado en febrero al Congreso para repudiar la reforma laboral esclavista, fueron víctimas de espionaje ilegal y arrestados bajo cargos gravísimos que nada tienen que ver con su acción en esa protesta masiva.
Antes de ir a Marcos Paz, Tolomeo pasó casi dos meses encerrado en el penal de Ezeiza, más precisamente bajo custodia del Sistema Integral de Gestión para Personas Privadas de la Libertad de Alto Riesgo (Sigpplar). Desde allí escribió una carta enumerando los innumerables maltratos recibidos. “Hay un Guantánamo en Ezeiza, soy un preso político de esta dudosa democracia”, graficó entonces.
Ambos presos políticos llevan meses en Marcos Paz, pero la semana pasada fueron enviados en forma arbitraria e intempestiva al nuevo sector, recientemente inaugurado para alojar a parte de la población carcelaria del penal federal ubicado en el barrio porteño de Villa Devoto, tras un acuerdo entre el gobierno nacional y Jorge Macri.
Familiares y amigos de Gallo y Tolomeo, junto a organizaciones solidarias, ya venían denunciando las irregulares condiciones de detención y la vulneración de derechos de todas las personas trasladadas allí. Los hechos de este fin de semana confirman que lo del SPF no es nada improvisado, sino que forma parte de un plan más general.
Los denunciantes afirman que “frente a las condiciones de vida inhumanas a las que están siendo sometidos en el nuevo complejo de Marcos Paz, los internos se organizaron y resistieron para exigir respuestas a sus reclamos. Sin embargo, el Servicio Penitenciario no sólo desoyó sus demandas, sino también los reclamos realizados ante organismos institucionales, como la Procuración Penitenciaria y el Comité Nacional de Prevención de la Tortura”.
En ese marco, durante la tarde del sábado “los internos fueron reprimidos salvajemente mediante el lanzamiento de gas pimienta y gases lacrimógenos”. Con gran preocupación, durante el fin de semana las y los familiares de los reprimidos quedaron “a la espera de información sobre lo sucedido” y temen “que la represión se extienda al sector contiguo, dentro del mismo instituto y penal”. Uno de los internos informó que en el Sector D los detenidos también estaban resistiendo “cansados de soportar condiciones de vida degradantes”.
Según trascendió, las personas allí privadas de su libertad (en su gran mayoría recientemente trasladadas desde el penal de Villa Devoto) “llevan días con la misma ropa, consumen agua que no es apta para el consumo humano y reciben una alimentación deplorable”. Indignidades que se suman a duras e inexplicables restricciones aplicadas en el nuevo complejo penitenciario por orden del Ministerio de “Seguridad Nacional” que maneja Alejandra Monteoliva.
El comunicado difundido por las familias de Eneas y Milton finaliza con la exigencia del “cese inmediato de la represión, el resguardo de la integridad física de todas las personas detenidas, información urgente sobre su estado de salud y el cumplimiento efectivo de sus derechos”.
Este viernes, precisamente, en la Ciudad de Buenos Aires se realizó una reunión de diferentes sectores en defensa de las libertades democráticas y contra la represión del Estado. Allí estuvieron referentes del Hospital Garrahan, del Subte, GPS-Aerolíneas Argentinas, de la Coordinadora por la Libertad de lxs Presxs Políticxs, de Fate, del Hospital Italiano y organizaciones sindicales, políticas y de derechos humanos. Como te contamos en otra nota, se discutió un plan de acción unitario frente al ataque represivo de Milei y sus secuaces.
Como ya informó La Izquierda Diario, la causa contra Tolomeo y Gallo está elevada a juicio, aunque aún sin fecha. Se los acusa de “intimidación pública”, “atentado y resistencia a la autoridad” y “tenencia de material incendiario”. Tras dar por finalizada la etapa de instrucción (amañada y arbitraria), el fiscal Stornelli pidió que se los juzgue además por “terrorismo”, un insólito agravante que podría duplicar las penas. Según el nefasto funcionario, los supuestos delitos se cometieron “para aterrorizar a la población u obligar a autoridades públicas (…) a realizar un acto o abstenerse de hacerlo”.
Fuente: La Izquierda Diario

