En menos de una hora cayeron 110 milímetros de agua y un cuantioso granizo que tiñó de blanco los campos de Balcarce. Los productores locales advierten sobre severos daños materiales y pérdidas irreparables en los cultivos de cara a la próxima campaña. El sudoeste de la provincia de Buenos Aires volvió a sufrir las consecuencias de los fenómenos meteorológicos extremos vinculados a las anomalías climáticas de la región. Una violenta celda de tormenta descargó la alarmante cifra de 110 milímetros de agua en cuestión de minutos en el paraje Dos Naciones, en el partido de Balcarce, dejando una densa capa de granizo que transformó por completo el paisaje rural.

Consecuencias ambientales: el suelo bajo la lupa
Desde una perspectiva ambiental, la violencia de la precipitación concentrada en tan poco tiempo provocó el anegamiento inmediato de los lotes bajos y el lavado crítico de las capas superficiales del suelo. Los ingenieros agrónomos de la zona comenzaron a evaluar daños cuadro por cuadro, detectando defoliación parcial, rotura física de espigas y el acame de las plantas por la fuerza del agua y el hielo acumulado. Este tipo de eventos acentúa la erosión hídrica en zonas productivas y altera los ciclos biológicos de cultivos clave para la región.
Impacto social y económico en la comunidad rural
La dimensión social y económica de este temporal genera una profunda angustia en la comunidad agraria. Los caminos rurales quedaron temporalmente intransitables, aislando de forma logística a diversos establecimientos de la zona.
La mayor preocupación radica en el impacto sobre la cosecha fina (principalmente trigo) y la interrupción abrupta de las siembras de verano. Para las familias y trabajadores dependientes de la actividad agrícola a cielo abierto, este golpe climático no solo condiciona los rendimientos económicos inmediatos, sino que demandará una compleja reorganización financiera para mitigar las pérdidas en los meses venideros.
Fuente: Compromiso Ambiental Cafayate

