Aumentos del 250% en el boleto mínimo de colectivo, un 170% en el de tren y un 13.6% en el subte, hacen que estos valores sean impagables para la mayoría de Trabajadores. Así se hace cada día más visible que muchos usuarios acaben por esquivar los tradicionales “molinetes”, utilizados para el cobro del viaje, para poder llegar a sus hogares y trabajos.