La Épica del Descamisado. Como en tantos otros hechos históricos, ese 17 de octubre que cambiaría la realidad social y política de nuestro país, los trabajadores de Avellaneda estuvieron presentes con una inmensa movilización. Desde temprano, jóvenes obreros recorrían los frigoríficos, fábricas y talleres incitando a paralizar las tareas para ir a Plaza de Mayo a pedir por Perón. En la Avenida Mitre se juntaron con las columnas que venían desde Berisso, Ensenada, Quilmes, Banfield y Lanús para cruzar el riachuelo. Cuando levantaron el puente para impedirlo, los trabajadores cruzaron por los puentes del Ferrocarril, en barcazas y otros cientos lo hicieron a nado, agarrados de maderos.

Testimonio de un obrero de la construcción de Avellaneda, Eduardo Herbón, vecino de Gerli, que en el año 2001 fue entrevistado por Agenda del Sur y nos relató:
“En realidad, el líder antecede al 17 de octubre, pues ya Perón había sentado las bases de su estrategia política y había fijado los objetivos de un futuro gobierno popular desde la Secretaría de Trabajo y Previsión. Es por eso que va preso a Martín García. La situación laboral para el pueblo argentino en esos tiempos era capanguista y muy de acuerdo a los intereses conservadores que reinaban en el país donde se practicaba un capitalismo salvaje, muy parecido al de hoy en día”
Recuerde el lector que esto fue dicho en el 2001 y está hablando de 1945. O sea que “sucumbimos” cíclicamente.

“Perón sabía que tenía que llegar a ese pueblo y por eso se pone en contacto con los representantes gremiales. Al principio nosotros en la fábrica desconfiábamos. Todos los que habían ido a verlo hablaban maravillas, pero nosotros no lo podíamos creer. Estábamos acostumbrados a que siempre nos echaran o nos trataran mal, así que cuando decidimos ir a la Secretaría de Trabajo no teníamos demasiadas expectativas: éramos ceramistas y estábamos agrupados en el gremio de la construcción, no teníamos Convenciones Colectivas, ni Estatutos ni nada. Estábamos buscando una categorización y un aumento de salarios”.

“Al fin decidimos ir a la Secretaría. Yo era muy joven e inexperto (pero muy audaz) y fui acompañando a los delegados de la fábrica. Cuando llegamos y nos hicieron pasar a la recepción, teníamos más ganas de irnos que de quedarnos. Mirábamos a cada rato la puerta. Encima, también estaba la patronal esperando ser atendida. Al rato sale un empleado y dice: “Ceramistas”, entonces nos levantamos y también se levantan los patrones y el empleado dice: “no, que pasen los obreros”. Nosotros pensamos “aquí nos matan a todos”, la situación nos daba más miedo que otra cosa”
Observe el lector que hacia ese comportamiento nos quiere volver a llevar el gobierno de “La Libertad” en 2024.
“Cuando entramos a la oficina y apareció el coronel Perón nos quedamos mudos, ¡qué hombre imponente!, traje blanco, corbata roja…no me voy a olvidar jamás de esa imagen. ¿Y ahora quién habla?, no quería hablar nadie, ninguno se animaba. Entonces Perón dijo: “Bueno, a ver muchachos, qué pasa?, hablen con tranquilidad”. Nos hizo servir café, nosotros no salíamos de nuestro asombro”
“Yo, que era medio caradura, me animé y le dije: Mire Coronel, nosotros en realidad tenemos miedo, no sabemos si esto nos va a traer alguna consecuencia, si mañana cuando volvamos a la fábrica no nos van a dar una patada y nos van a echar a todos” … “Ustedes no van a perder nada hablen con toda propiedad y sinceridad” nos dijo Perón. “Bueno, le dije entonces, estamos buscando la categorización y si es posible un aumento de salarios”. ”Cuanto quieren de aumento” nos preguntó, “Cinco centavos de aumento por hora” le dije.
Observe el lector una acotación del señor Herbón: “Mire si estaríamos acostumbrados a que no nos dieran nada que íbamos a pedir cinco centavos de aumento”

“Perón estuvo con nosotros como una hora preguntándonos e interiorizándose de cómo era el trabajo nuestro. Después nos hizo salir y nos pidió que aguardáramos diez minutos, que es lo que les concedió a los patrones. Cuando salieron, colorados de rabia, nos hizo pasar nuevamente y nos dijo: “A partir de mañana tienen las categorías y no van a tener 5 centavos de aumento sino 25” luego nos dio su teléfono y nos dijo: “cualquier cosa que les pase me llaman a mi y voy personalmente”.

“A partir de ese día en la fábrica cambió todo, tuvieron que reconocer a la comisión interna, nos pagaron el aumento, nos dieron la categoría. Y lo mismo pasó con otros gremios. ¡Cómo no íbamos a salir a pedir por Perón el 17 de octubre!
Agenda del Sur -Laila Linares
