Garrahan y toda la salud, docentes, investigadores, Tierra del Fuego, Catamarca, choferes, feriantes… Este miércoles 4, la Plaza Congreso se nutrió de columnas de luchadores de numerosas vertientes: el Garrahan y los trabajadores de la salud pública; los trabajadores del área de discapacidad, los investigadores del Conicet, numerosas delegaciones docentes – mientras los feriantes de La Salada cortaban Camino Negro.

El eje vertebrador ha vuelto a ser la lucha de los jubilados, pionera en la disputa por la calle.
Mientras el Garrahan ratifica su lucha, el reclamo de sus residentes y trabajadores comienza a extenderse a otros hospitales públicos y organismos.
También es lo que pasa con el Hospital Posadas. Con los trabajadores de la Central Atucha.
Parten de autoconvocatorias y asambleas soberanas, que crecen sobre el cadáver de la CGT. La burocracia trajina los pasillos oficiales para participar en el negocio financiero de los “Fondos de Despido”.
Las ferias populares (La Salada) se enfrentan al veto impuesto por el gobierno de Trump a Milei, alegando defensa de “la propiedad intelectual”.
Ni en la Plaza Congreso ni en ninguna de estas luchas están los Daer o Moyano, ahora “retirados”, pero tampoco está Cristina Kirchner, que ahora pide, como Milei, un “Estado eficiente”.
Fuente: Política Obrera
