El destacado intelectual recibió el prestigioso galardón por su novela de inspiración kafkiana, «El simulacro de los espejos». El ganador del premio afirmó que este premio lo llena de alegría y le da ganas de seguir viviendo, en medio de una Argentina profundamente afectada por las políticas de la motosierra de Javier Milei. Sobre la novela el jurado destacó que, Battista recrea una atmósfera opresiva muy particular que revela el ambiente del capitalismo decadente de la contemporaneidad.

Vicente Battista nació en Buenos Aires en 1940, y es un reconocido escritor y periodista argentino, que ha participado como jurado en importantes premios literarios como el propio Rómulo Gallegos, donde contribuyó a destacar obras que reflejaban las trágicas realidades sociales y culturales de la región.
«Es sin dudas una de las grandes novelas contemporáneas», fue una de las líneas de elogio que indicó el jurado del Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos 2025, sobre la novela ganadora de esta edición.
El autor galardonado intervino brevemente durante la ceremonia oficial de anuncio, que se llevó a cabo en la sede del Centro de Estudios Latinoamericanos y del Caribe Rómulo Gallegos, en Caracas, Venezuela.
Visiblemente emocionado, Battista destacó que el premio a su novela —de inspiración kafkiana, según resaltó el jurado— le demuestra que no todo está perdido, pese a encontrarse en una Argentina profundamente afectada por «lo más terrible de la ultraderecha, lo más terrible de un Gobierno que se ocupa de destruir la cultura de forma sistemática, la ciencia, los jubilados, los estudiantes, de destruir todo», lamentó el autor latinoamericano.
Asimismo, Battista afirmó que, debido a las críticas que levanta todo mensaje cultural potente que se emita desde Cuba o Venezuela en las figuras que se alinean con las narrativas hegemónicas de las derechas, ha debido soportar «críticas violentas» por tratarse de un premio venezolano, con estrechos vínculos con la institución cubana de referencia regional, Casa de las Américas.
En su veredicto final, el jurado resaltó la presente como la edición de mayor participación en la historia del certamen, con un total de 513 obras literarias recibidas. El galardón es considerado uno de los más prestigiosos de la narrativa en lengua castellana, que durante décadas ha premiado la calidad narrativa, por sobre el interés comercial que premian otras editoriales e instituciones de forma parcializada.
La presencia de poderes dictatoriales invisibles, la vigilancia opresiva consentida por los vigilados, el diluvio de mensajes carentes de sentido, el vacío espiritual reinante y la imposibilidad de proteger la intimidad personal de la mirada morbosa de los otros, en un mundo asfixiante, son los algunos de los temas abordados por el autor «con gran sobriedad, sin permitirse ningún desliz propagandístico«, señaló el veredicto.
Desde el año 1964, el Premio Internacional de Novela Rómulo Gallegos honra la obra del inolvidable novelista venezolano y premia la creación narrativa en lengua castellana con vocación crítica y comprometida con la justicia social en todo el continente. Si bien en sus inicios solo se entregaba a escritores de Latinoamérica, en el año 1990 decidió ampliar su convocatoria a todas las obras escritas en Lengua Española.
Además de la novela premiada, otras de sus obras relevantes son los libros de cuentos Los muertos (1967) y El final de la calle (1992); el primero, premiado por la Casa de las Américas, mientras el segundo recibió el Primer Premio Municipal de la Ciudad de Buenos Aires.
A lo largo de su carrera ha colaborado además en varias revistas literarias como El escarabajo de oro, la revista de ficción y pensamiento crítico Nuevos Aires, y la sección cultural del diario Clarín.
Fuente: teleSUR: MMM / Feria Internacional del Libro de Venezuela /Foto Portada Revista Ruda.
