Al menos dos personas resultaron golpeadas: un trabajador de prensa y una jubilada que tuvo que ser asistida por sus compañeros. La tradicional protesta de los jubilados frente al Congreso volvió a ser reprimida. Como cada miércoles, el colectivo de adultos mayores se concentró para reclamar un aumento en los haberes y la continuidad del bono mensual, pero la jornada estuvo atravesada por la violencia de las fuerzas de seguridad.

Los alrededores del Palacio Legislativo estuvieron completamente vallados y el tránsito permaneció interrumpido. La protesta se encontró con un operativo “impresionante”, en palabras de Magnago, que incluyó efectivos de la Policía Federal, la Policía de la Ciudad y la Prefectura.
Lejos de garantizar la seguridad, el despliegue terminó con represión sobre adultos mayores que reclaman por derechos básicos.
Fuente: elargentinodiario.com.ar/ Foto portada Archivo (ATE)
