El doble femicidio de Luna Giardina y Mariel Zamudio puso en el foco organizaciones como “Varones Unidos”. Misoginia, prejuicios y discursos de odio.

Por Celeste Murillo / @rompe_teclas.  El doble femicidio de Luna Giardina y Mariel Zamudio, asesinadas por Pablo Rodríguez Laurta (también secuestró a su hijo y asesinó a un chofer de Uber) puso en el foco una organización que dice defender los “derechos del hombre”.

· Rodríguez Laurta creó en 2016 “Varones Unidos”, una organización que promueve discursos antifeministas con la envoltura de “luchar contra la promoción del odio a los varones y la implementación de políticas abusivas, predatorias o discriminatorias contra el varón”.

· Dos aspectos clave de este tipo de organizaciones:

· Antifeminismo: consideran que el movimiento feminista rompió el orden “natural”, cuestiona las jerarquías, los roles tradicionales de género (mujer = madre/ama de casa y varón = proveedor/autoridad).

· Victimismo: se presentan como víctimas de sesgos culturales, judiciales, de los privilegios y “poderes” que leyes o regulaciones les dan a las mujeres. ¿A qué se refieren? Por ejemplo, leyes que reconocen el derecho a denunciar la violencia incluso si el violento es tu marido, tu pareja o familiar.

· Estos aspectos confluyen con narrativas de derecha que presentan a los varones como los grandes perdedores del desequilibrio que provocan la ideología de género, el movimiento LGBT y lo que llaman el “marxismo cultural”.

· Estas confluencias son concretas. Rodríguez Laurta y su grupo organizaron la presentacion del libro de Agustín Laje y Nicolás Márquez (El libro negro de la izquierda) y no fue una sorpresa para nadie. En esos libros están los argumentos que usan grupos como “Varones Unidos”.

· Estos discursos y organizaciones siempre existieron, sobre todo con la agudización de la precarización en el neoliberalismo, la fuente de muchas frustraciones como la de proveer a tu familia con tu ingreso (una presión muy grande para los varones en las sociedades patriarcales). Pero suelen ser grupos marginales.

· En los últimos años, lo que cambió es que aumenta la circulación de discursos de odio que legitiman la violencia contra las mujeres y contra las personas LGBT. Solo durante una semana Argentina vimos el disfraz de mujer violada en un viaje de egresados, un video simulando el secuestro de una mujer promocionando una fiesta, la denuncia de acoso de la periodista Agustina Peñalva (con mucha identificación y repercusión por ilustrar situaciones que sufren muchas mujeres y personas LGBT).

Violencia y envalentonamiento social

· Se crea así un clima de envalentonamiento, muchos varones se sienten secundados por la voz oficial y la naturalización en medios y redes sociales. La legitimación funciona de diferentes formas:

· Discursos explícitos que justifican la violencia machista, como el de la ministra de Seguridad Patricia Bullrich y futura senadora en un canal de streaming: el desequilibrio que se generó con el feminismo extremo lleva a situaciones donde la violencia es tan fuerte que termina destruyendo a la misma persona que genera esa lógica”.

· Desmantelamiento de políticas que atendían la violencia machista y eliminación de políticas antidiscriminatorias.

· Batalla cultural:

· Eliminar la figura de femicidio en nombre de la “igualdad ante la ley”. Esta figura no es un privilegio, apunta a identificar la particularidad de esos crímenes. En Argentina, el 40% de las mujeres son asesinadas por su pareja, expareja o un familiar, entre varones el porcentaje es 2% (Ministerio de Seguridad 2023).

· “Falsas denuncias”. Grupos como “Varones Unidos” y Rodríguez Laurta se presentan como víctimas de “falsas denuncias”. Según el Consejo de la Magistratura, menos del 3% de todas las denuncias penales (no solo de género) son catalogadas como falsas, una porción marginal.

· A pesar de esto, hay proyectos oficiales (como el de la senadora radical Carolina Losada apoyada por el ministro de Justicia Cúneo Libarona) para aumentar las penas por falsas denuncias de violencia de género y delitos sexuales. Aunque ya están sancionadas en el Código Penal, se apunta a subrayar esas denuncias en particular.

· El principal efecto de la sola discusión es que desacredita las voces de las mujeres y desalienta las denuncias que ya son bastante difíciles. Solo 1 de cada 4 mujeres que sufre violencia buscó ayuda o denunció.

· En lo que va de octubre, se registraron al menos 11 femicidios. Hasta el 30/9 La Casa del Encuentro había registrado 167 femicidios. Se estima uno cada 30 horas.

· Insistir en la crítica y discutir la naturalización es solamente el punto de partida y es urgente.

Fuente: la Izquierda Diario