Un porcentaje significativo de la población apoyó con su voto el camino hacia la disolución de nuestra nación. Otro porcentaje, cuantitativamente mayor rechazó esa propuesta. El futuro es trágico. Sólo si quienes nos oponemos a volver a ser colonia tomamos conciencia que ya no hay espacio para los espacios políticos tradicionales y conformamos un gran movimiento nacional de liberación podremos impedir la decadencia y volver a ser libres.

“Más de nueve millones de compatriotas votan a un cínico, estafador, violento y cruel. Está claro que apalear jubilados cada semana, arruinar la industria y las pymes, desfinanciar el Garrahan, negarles medicamentos oncológicos a niños, despreciar la universidad pública, burlarse de un autista, arrastrarse frente a Estados Unidos como nunca antes, desprestigiar la ciencia y vaciar el país y sus recursos más poderosos (que son de todos) a todos ellos les parece bien”. “Es lamentable convivir con esa gente. Son despreciables e ignorantes. El infierno ya llegó. Y empieza mañana”. (Héctor Rodríguez)

Raúl Espíndola