En el último año las condiciones de acceso a la vivienda de los hogares inquilinos del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) se volvieron más precarias. Desde la derogación de la ley de alquileres en diciembre de 2023, apenas asumió el gobierno de Milei, ya no existen reglas para definir la duración de los contratos, los métodos de actualización, ni la moneda de pago. Los hogares inquilinos salen a buscar un alquiler en un mercado que se maneja casi sin normas. Esta desregulación hace que la población inquilina quede más expuesta a las condiciones que les imponen propietarixs e inmobiliarias y, tal como reflejan los resultados de este estudio, se les haga más caro sostener su vivienda.

Este estudio que hicimos junto a ACIJ, IDAES, CEUR Conicet, el Instituto de Geografía de la UBA y Contested Territories continúa la serie comenzada en 2020. Registra ese deterioro en la calidad de vida de las personas inquilinas y provee datos estadísticos que muestran la precarización de las condiciones en las que alquilan.
A los hogares inquilinos se les hace cada vez más pesado sostener el pago del alquiler. En 2025 el porcentaje de hogares que destina más de la mitad de sus ingresos a pagar el alquiler aumentó del 38% al 57%, y quienes destinan menos de un tercio disminuyó del 33% al 21%.
Esta situación se explica, entre otras razones, porque los contratos son más cortos y los aumentos más frecuentes, tendencia que se profundiza en operaciones intermediadas por inmobiliarias. Mientras que el 42% de los contratos firmados durante la vigencia de la ley de alquileres tiene una duración de 3 años, sólo el 9% de los firmados luego de su derogación tiene ese plazo.
Esta reducción de los tiempos de los contratos obliga a muchos hogares inquilinos a tener que mudarse con más frecuencia, lo cual tiene impactos en otras dimensiones de la vida cotidiana: complicaciones en las tareas de cuidado, incapacidad de planificar la escuela de menores a cargo, mayores tiempos de viaje a lugares de trabajo, quiebre de relaciones sociales barriales, entre muchos otros aspectos que necesitan de cierto piso de estabilidad habitacional.
En el mercado de alquileres las distintas partes ponen en juego intereses muy dispares. Mientras lxs propietarixs buscan maximizar una renta, lxs inquilinxs ponen en juego la necesidad de cubrir lo más básico: un lugar donde vivir. En este contexto, los resultados de la encuesta confirman que el libre mercado juega a favor de la parte más poderosa porque, sin reglas ni controles, logra imponer sus condiciones.
El informe completo: https://www.cels.org.ar/web/wp-content/uploads/2025/12/Encuesta-inquilina-2025-4.pdf
Autor/a: ACIJ, CELS, CONICET-CEUR, IGEO – UBA, IDAES-UNSAM, CONTENTED TERRITORIES. Foto de portada: Movida Colectiva.

