Como casi una marca de agua de la administración Trump, las autoridades de la potencia norteamericana no ocultan sus planes imperialistas. Recientemente el Secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, fue explícito sobre sus intenciones respecto a nuestro país, como parte clave de la estrategia geopolítica de EE.UU de mayor injerencia en América Latina. Por eso es necesaria una pelea conjunta de las mayorías trabajadoras de los países latinoamericanos y del continente, con grandes manifestaciones como las de Minneapolis.

Por Ariel Milli. Durante una entrevista, el secretario del Tesoro estadounidense Scott Bessent no se preocupó por ocultar sus planes para Argentina en el marco de la Estrategia de Seguridad Nacional que lleva adelante la administración Trump. Calificó al gobierno de Javier Milei como una “pieza central de la estrategia de Estados Unidos para América Latina” y lo calificó, como viene haciendo de ser un “gran aliado” -léase un buen empleado-, y de estar convirtiéndose en un “gran político”, una adulación por el servilismo prestado: buen chico.

Defendió además el préstamo que desde el Tesoro se le prestó a Milei para que pudiera contener el precio del dólar y la inflación. Según Bessent ese préstamo por U$S 20.000 millones fue una operación de “balance financiero de los Estados Unidos para la diplomacia” con el fin de ayudar a un “gran aliado” a superar la inestabilidad. Aquél salvataje estuvo acompañado por la amenaza de Trump de quitar el apoyo financiero en caso de que Milei perdiera en las elecciones legislativas de 2025. Un descarado acto de injerencia imperialista en el proceso electoral.

Los dichos de Bessent acerca de que la Argentina gobernada por Milei es una “pieza clave” en la estrategia de EE.UU para América Latina deja en claro la importancia de desarrollar la más amplia movilización y resistencia contra el gobierno libertario que buscará aprobar en pocas semanas la Reforma Laboral esclavista. Derrotar los planes del gobierno ajustador y vasallo, no solo sería un triunfo para defender las conquistas que quieren arrebatarnos, sino también un golpe a los planes de Trump en toda América Latina, que necesita de la fortaleza del gobierno de Milei para continuar con sus planes injerencistas en todo el continente.

De ahí que las peleas en los distintos países de la región no se dan con una lógica aislada sino que cada triunfo es un golpe para Trump, Bessent y las clases dominantes del continente, que nos quieren más esclavos y quedarse con los bienes naturales.

La pelea contra la injerencia de EE.UU en Venezuela, las enormes movilizaciones en Minneapolis contra la Policía antiinmigrante de ICE y una eventual movilización y lucha contra le Reforma Laboral acá en Argentina, pueden golpear como un solo puño contra los planes imperialistas de Trump, Bessent y Milei.

Como señaló el diputado nacional por el PTS en el FITU, Nicolás de Caño, Milei y Bullrich no hacen más que querer seguir los pasos de su amigo fascista y criminal Donald Trump: “El DNU sobre inteligencia, la intervención de gendarmería en conflictos gremiales sin orden judicial, el apoyo a los empresarios fachos anti-bloqueos, una reforma laboral esclavista que quiere hasta prohibir el derecho a huelga, y ahora la baja de la edad de imputabilidad a los 13 años. Como el pueblo trabajador de Minneapolis hay que resistir y derrotarlo en las calles.”

Las declaraciones de Bessent se reafirman con la invitación a Argentina de una reunión convocada por el Pentágono para altos mandos militares de países del hemisferio occidental, como parte de la política de Trump para la región. El encuentro fue convocado por el jefe del Estado Mayor Conjunto de Estados Unidos, Dan Caine, y por Argentina asistirá su contraparte, Marcelo Dalle Nogare.

En paralelo al recientemente creado por Trump “Consejo de la Paz”, y al cual suscribió Milei, para reunir a la reacción internacional; la reunión de altos mandos, que fue calificada por el New York Times como “inusual”, será una instancia para consolidar la estrategia geopolítica de mayor injerencia de EE.UU en la región. Según el comunicado está convocada para todas “las naciones de todo el hemisferio occidental que comparten profundos lazos históricos, valores comunes e interés en la estabilidad regional que apoya la seguridad y prosperidad a largo plazo para Estados Unidos y nuestro vecindario compartido”. En pocas palabras, para someterse a la estrategia imperialista de EE.UU en esta nueva etapa inaugurada por Trump y en medio de su decadencia como potencia imperialista y competencia con China.

Pero los planes de Trump pueden verse fuertemente frustrados. Su gobierno enfrenta una fuerte crisis política por los asesinatos recientes cometidos por ICE, al punto de que está evaluando la retirada de ICE de Minnesotta y que su candidato republicano a gobernador por ese Estado le acaba de renunciar, producto de las grandes movilizaciones y el rechazo extendido que generan esas políticas xenófobas y criminales.

Como puede verse, los planes de Trump y Milei pueden chocarse con el muro de las movilizaciones populares y de la acción directa de los trabajadores y las masas. Nada está dicho y dependerá de la propia organización independiente, como ya ocurre en Minneápolis con comités que organizan la solidaridad entregando comida, dando apoyo, e instrucción legal a las poblaciones migrantes en peligro.

En Argentina, la próxima batalla importante será contra la Reforma Laboral esclavista, que viene por todas las conquistas. Es necesario que en los lugares de trabajo y estudio se generen instancias de debate que puedan imponerle a los sindicatos una gran movilización con paro general el día que se trate en el Congreso. La pelea de los trabajadores de Lustramax contra los despidos y ataques, que anticipan la reforma, es el camino a seguir por todos los sectores atacados y que quieren defender sus conquistas.

Fuente: laizquierdadiario.com/