El cierre -de este símbolo de la Industria nacional- deja a 920 familias en la calle y suman a los 300 mil puestos de trabajo perdidos y las casi 22.000 empresas cerradas desde que asumió Milei. La destrucción de Estado por él impulsada no lleva aceleradamente a la disolución de nuestra nación. Es necesario por fin a este gobierno antes termine con todos nosotros. Sólo subsistirán un minoritario grupo de cómplices apátridas.

“Se liquida todo y se baja la persiana”. Así anunciaron sus propietarios el cierre definitivo de FATE luego de 80 años de actividad. La frase resume el estado terminal al que Milei está llevando a la industria nacional.
FATE venía produciendo apenas al 25% de su capacidad, jaqueada por las importaciones indiscriminadas de neumáticos chinos. Deja a 920 familias en la calle, que se suman a los 300 mil puestos de trabajo destruidos desde la llegada del gobierno “libertario”.
Son las consecuencias de este modelo de timba y especulación que beneficia a unos pocos. Pero existe otra Argentina que quiere industria y trabajo para forjar un futuro mejor. Esa Argentina federal y productiva es la que muchos defendemos.
Foto portada: Imagen de la serie de El Eternauta donde aparecía FATE completamente destruida.

