El mundial en Estados Unidos presenta -entre otras calamidades- actos de discriminación racial y precios exorbitantes para los residentes de los países anfitriones. Contrasta visiblemente con la actitud democrática, abierta y con servicio gratuitos con que Rusia organizó su mundial.

La Rusia del gran villano Vladimir Putin durante la Copa del Mundo 2018:
– entrada gratuita sin visa para todos los aficionados
– trenes gratuitos para desplazarse entre las 11 ciudades anfitrionas
– transportes locales gratuitos (autobuses, metro, lanzaderas)
– sin precios dinámicos para las entradas
– controles administrativos simplificados
– ninguna prohibición de estancia discriminatoria
– ningún asiento destinado a los aficionados suprimido
– sin registros humillantes a la llegada de los jugadores como si fueran criminales
Fuente: Las Venas Abiertas

