En un gesto rebelde y de memoria, la inscripción “Las Malvinas son Argentinas” apareció sobre el césped del estadio -en los festejos al terminar el encuentro- portado por los propios jugadores de la selección, luego de su triunfo por 2 a 1 sobre la de Inglaterra y dejarlos fuera del mundial. En una sábana blanca con letras negras hechas a mano, casi improvisadas, la leyenda prohibida por la FIFA y el gobierno argentino dijo presente por decisión de los jugadores argentinos, que fueron quienes la desplegaron sobre el césped.

Una decisión compartida
Este martes, la ministra de Seguridad de la Nación, Alejandra Monteoliva, informó que la FIFA había resuelto que el público no llevase al estadio de Atlanta camisetas o banderas con leyendas «provocadoras». Monteoliva aseguró que dentro de esa calificación ingresaba el texto que reivindica la soberanía de la Argentina sobre las Malvinas.
Cabe recordar que el presidente Javier Milei se declaró «admirador» de Margaret Thatcher, la responsable de crímenes de guerra durante el conflicto de Malvinas al ordenar el hundimiento del crucero General Belgrano -que se llevó la vida de 323 compatriotas- cuando regresaba a las costas argentinas y estaba fuera de la zona de exclusión que el propio Reino Unido había declarado zona de guerra. No solo eso, para Milei, «a la Argentina le tocó perder en la guerra», deslindando la responsabilidad, también criminal, de la dictadura militar que ordenó la invasión de las islas.
Fuente: tiempoargentino.com

