Este sábado 1 de agosto, la Ermita “El Pastor”, en Punta de los Llanos, fue escenario del homenaje central por los 50 años del martirio de Monseñor Enrique Angelelli y de los Beatos Mártires Riojanos Carlos de Dios Murias, Gabriel Longueville y Wenceslao Pedernera. La jornada recordó la vida y el testimonio de quienes hicieron del Evangelio un compromiso con la dignidad humana, la justicia social y los más vulnerables.

Enrique Ángel Angelelli Carletti el obispo católico de La Rioja fue asesinado por la última dictadura cívico-militar y su cuerpo fue encontrado al costado de la ruta 38 el 4 de agosto de 1976. Por esas mismas circunstancias fue declarado mártir y beato por el papa Francisco.
Fue padre conciliar en el Concilio Vaticano II, durante el cual apoyó públicamente las posiciones renovadoras. Fue designado obispo de la diócesis de La Rioja el 3 de julio de 1968. La diócesis incrementó significativamente el número de sus sacerdotes y de parroquias durante su ministerio episcopal. Caracterizado por su fuerte compromiso social, Angelelli formó parte del grupo de obispos que se enfrentó a la dictadura militar iniciada en marzo de 1976 De su muerte, acaecida en ese mismo año y presentada por las autoridades militares como accidente automovilístico, se sospechó que se trataba de un asesinato encubierto hasta que los hechos fueron judicialmente investigados. El 4 de julio de 2014, transcurridos casi 38 años, la justicia determinó que se había tratado de un homicidio y condenó a cadena perpetua por el hecho al ex comandante del III Cuerpo de Ejército Luciano Benjamín Menéndez y Luis Fernando Estrella.
La Iglesia católica anunció su reconocimiento oficial de que la muerte de Enrique Angelelli, como también la de los sacerdotes Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville, y la del laico católico Wenceslao Pedernera -asesinados días antes- tuvo el carácter de «martirio en odio de la fe», lo que ameritaba su beatificación. El 27 de abril de 2019 él y los demás mártires fueron beatificados por el papa Francisco.

