La nueva planta tiene una capacidad de producción de 8.400 bidones por día, y permitirá que la empresa estatal deje de tercerizar el proceso de embotellamiento con proveedores privados. La obra contempló la construcción de un nuevo edificio de acopio, la adquisición de equipos y el acondicionamiento del circuito de tratamiento de agua para el proceso de envasado. El Gobernador además, entregó 60 camionetas y dos camiones para limpieza y desobstrucción de colectores cloacales.

El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, inauguró este viernes en Ensenada la primera planta embotelladora de agua potable de Aguas Bonaerenses (ABSA). Fue junto al ministro de Infraestructura y Servicios Públicos, Gabriel Katopodis; el presidente ejecutivo de ABSA, Hugo Obed; y el intendente local, Mario Secco.
En ese marco, Kicillof afirmó: “Estamos llevando adelante una verdadera transformación en ABSA: recuperamos capacidad operativa, incorporamos vehículos y avanzamos con una nueva planta que permitirá duplicar la potabilización de agua y que estará finalizada el próximo año”. “Esto es eficiencia, pero también es justicia social: una empresa estatal fortalecida para brindar un mejor servicio en 100 municipios de la provincia”, añadió.
“Mientras Milei vuelve a impulsar privatizaciones y abandona obras que después se deterioran, nosotros demostramos que una empresa pública puede invertir, mejorar su funcionamiento y dar resultados”, sostuvo el Gobernador, y concluyó: “La Argentina ya atravesó procesos de privatización que terminaron en vaciamiento y fracaso. En la Provincia estamos orgullosos de ir en otra dirección: trabajo bonaerense, empresa estatal y resultados”.

“Es increíble que nosotros estemos tomando esta agua, que básicamente la produce ABSA, la embotella un privado y después se la vende a la Provincia“, dijo el lunes de esta semana Carlos Bianco, ministro de Gobierno bonaerense, señalando el envase plástico que tenía en su mesa, durante la conferencia de prensa donde se anunció la inauguración de la planta y sostuvo ”que esta nueva estrategia es más económica. “Lo que vamos a partir de ahora es la Provincia, a través de ABSA, produce agua y la vamos a embotellar nosotros para no tener que comprársela a un privado y nos sale bastante más barato“, explicó el funcionario.
Durante la jornada, se realizó la entrega de 60 nuevas camionetas pick up y dos nuevos camiones para limpieza y desobstrucción de colectores cloacales. Con estas incorporaciones, la flota de Aguas Bonaerenses alcanza las 236 unidades.
En tanto, Secco sostuvo: “En tiempos donde el Gobierno nacional repudia el rol del Estado, nosotros estamos demostrando cómo una empresa pública puede crecer y mejorar: hace unos años ABSA estaba abandonada y hoy es orgullo para sus trabajadores y para todos los bonaerenses”.

