Las diputadas y los diputados de Unión por la Patria de la Provincia de Buenos Aires expresamos nuestro rechazo categórico al proceso de privatización de Agua y Saneamientos Argentinos S.A. impulsado por el Gobierno Nacional. No se trata de una mera operación empresaria. Se trata de la entrega de un recurso estratégico, de un derecho humano y de una herramienta central para el desarrollo nacional.

1. UN PERJUICIO ECONÓMICO DIRECTO PARA LA NACIÓN Y PARA LOS USUARIOS

Privatizar AySA es una decisión económicamente perjudicial para el Estado Nacional y para los hogares argentinos. Para la Nación, significa desprenderse de un activo rentable y estratégico, construido con inversión pública durante décadas, para transferir su renta futura a un grupo privado.

La experiencia demuestra que este tipo de privatizaciones no alivian las cuentas públicas: las empeoran. El Estado termina asumiendo la deuda, garantizando ganancias en dólares y subsidiando a la empresa concesionaria cuando reclama falta de rentabilidad para los usuarios.

El antecedente es contundente: privatización es sinónimo de tarifazo. Durante la concesión de Aguas Argentinas en los años 90, las tarifas aumentaron más de un 80% en términos reales, con cargos fijos abusivos y dolarización encubierta. Se expulsó a miles de familias del sistema por imposibilidad de pago y se les cobró por obras que nunca se ejecutaron.

La lógica privada es cobrar más por menos servicio.

Hoy ya se aplicaron aumentos superiores al 300%. se recortó personal y se paralizaron obras. Presentar ahora la privatización como solución es consolidar un modelo donde el usuario paga la crisis y el privado se queda con la ganancia.

2. UN GRAVE PROBLEMA SOCIAL Y AMBIENTAL

Donde no hay agua potable y cloacas, hay enfermedad, desigualdad y contaminación. Sin red de agua, millones de bonaerenses dependen de pozos contaminados y camiones cisterna. Sin cloacas, los efluentes sin tratamiento contaminan las napas, los ríos y el Río de la Plata. Cada barrio que queda fuera de la red es un foco de enfermedades gastrointestinales, hepatitis y parasitosis, especialmente en niños.

Durante la gestión privada anterior, la expansión se concentró exclusivamente en zonas de alto poder adquisitivo de CABA y Zona Norte. El conurbano profundo, donde vive la población más vulnerable, fue abandonado porque no era rentable. Se incumplió el 60% de las inversiones comprometidas en saneamiento ambiental.

En cambio, durante la etapa de gestión pública iniciada gracias a la valiente decisión del Presidente Néstor Kirchner en 2006, se revirtió esa lógica: se incorporaron más de 11 millones de personas al servicio de agua y 8millones a cloacas, priorizando el segundo y tercer cordón del conurbano. Retroceder hoy es condenar nuevamente a los sectores populares a la exclusión sanitaria.

3. UNA CUESTIÓN DE SOBERANÍA. EL AGUA ES UN DERECHO, NO UNA MERCANCIA

El agua no es una mercancía. Es un derecho humano reconocido por la ONU y por nuestra Constitución Nacional, y es un recurso estratégico para la soberanía nacional. AySA controla la Cuenca del Plata, la

potabilización, la distribución y el tratamiento de efluentes del área más poblada del país. Entregar su control es entregar soberanía sobre el recurso más esencial para la vida, para la industria y para el futuro.

Ningún país desarrollado privatiza la gestión integral de su agua. Francia y Alemania, que en los 90 fueron modelo de privatización, hoy están re-estatizando sus servicios por el fracaso del modelo privado.

Defender AySA pública es defender la capacidad del Estado argentino de planificar su territorio, cuidar su ambiente, garantizar la salud de su pueblo y decidir soberanamente sobre sus recursos naturales.

Por estas razones:

-Rechazamos la privatización de AySA por ser económicamente ruinosa para el Estado y confiscatoria para los usuarios.

-Alertamos sobre el grave daño social y ambiental que implica abandonar la expansión de redes en los sectores más vulnerables.

-Reafirmamos que el agua es un derecho humano y un bien soberano que no puede quedar sujeto a la lógica del lucro privado.

-Exigimos al Gobierno Nacional el cese del proceso privatizador y la inmediata reactivación de las obras y programas de expansión paralizados.

La Argentina necesita más agua potable y más cloacas. No menos Estado.

Fuente: Secretaría de Prensa y Comunicación- Bloque Diputados Unión por la Patria PBA