El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) del INDEC registró una caída desestacionalizada del 2,9% en julio de 2026 respecto a junio, marcando el retroceso mensual más severo para la economía argentina desde la pandemia en 2020. Además, en la comparación interanual sufrió una baja del 1,4%, lo que borró por completo el repunte estadístico que se había observado el mes anterior y encendió alarmas sobre el riesgo inminente de una recesión técnica.

Sectores más afectados y motores de resistencia
El desplome de julio reflejó un comportamiento marcadamente heterogéneo (una economía “a dos velocidades”) donde los sectores urbanos e intensivos en empleo sufrieron las peores consecuencias:
- Comercio e Industria: Encabezaron el desplome, con bajas del -5,1% en comercio mayorista/minorista y del -4,6% en la industria manufacturera (donde cayeron 15 de las 16 divisiones).
- Construcción: Se contrajo un -3,3% mensual y arrastra una caída superior al 25% frente a los niveles de finales de 2023.
- Sectores extractivos en alza: El impacto general fue amortiguado únicamente por el extraordinario salto de la pesca (+424,5%) y el avance sostenido de la minería y canteras (+8,4%)
Fuente: INDEC

