Milei, Bullrich, los ministros, policías y gendarmenes son degenerados adictos a la violencia y a la crueldad. Atacan a jubilados vulnerables con ferocidad para lastimarlos. No es posible que no se pueda hacer nada para terminar este salvajismo.

Un próximo gobierno democrático -para poder reconstruir la vida social- deberá volver a imponer la Memoria, la Verdad y la Justicia para juzgar a esto represores sanguinarios.
