La dirigente social se quiere morir e irse con su hijo. El médico sanitarista Jorge Rachid, quien atiende a Milagro Sala, encendió la alarma sobre su estado de salud actual. Según el último parte, Sala atraviesa uno de los momentos más delicados en 10 años de detención: Trombosis venosa profunda en vena ilíaca y vena cava, que hace dos años y medio casi le cuesta la pierna izquierda.

4 internaciones en lo que va del año en el Hospital Italiano de La Plata, donde está siendo tratada con asesoramiento internacional.

Deterioro físico y psíquico tras la muerte de su hijo, que la llevó a apagar el teléfono y no recibir visitas, algo inédito desde 2016.

Rachid advirtió: “No es solo una pelea política, es una urgencia sanitaria”. La dirigente, de 62 años, cumple prisión domiciliaria en La Plata y su defensa pide la libertad condicional por razones de salud.