El terrorismo antiperonista no comenzó el 16 de junio de 1955 con el bombardeo a la Plaza de Mayo. Algo más de dos años antes, con motivo de un acto oficialista, con Perón como orador, un “comando civil” con integrantes militantes radicales, hizo explotar dos bombas, una de ellas en el andén de la también estación “Plaza de Mayo” de la Línea “A” de los subterráneos porteños. Como resultado de la misma murieron seis personas, otras 19 quedaron lisiados a perpetuidad y 93 más sufrieron heridas de diferentes consideraciones.
El presidente Alfosín toma juramento a Roque Carranza

El principal responsable de ello fue el dirigente radical Roque Guillermo Carranza, quién fue detenido el 11 de mayo de ese año. Fue ministro de Raúl Alfonsín y homenajeado tras su muerte absurdamente nombrando una estación de subte (vaya paradoja) con su nombre y la estación de tren Mitre sobre la misma.

Hubo varias bombas colocadas sobre el frente del Banco Nación que no explotaron, de haberlo hecho las victimas se contarían por cientos.

Al finalizar el acto son tomadas e incendiadas la Casa del Pueblo (socialista), la Casa Radical (radical), la sede del Partido Demócrata (conservador) y el edificio del Jockey Club (oligarquía).

Los asesinados fueron :

@Santa Festiggiatta de D´Amico (de 84 años de edad); @Mario Pérez; @León Daniel Roumeaux; @Osvaldo Mouché y @Salvador Manes.

Los terroristas que colocaron la carga explosiva fueron:

Roque Carranza,  Francisco de Elizalde, Germán López,  Arturo Matas,  Miguel Angel Zavala Ortiz,  Patricio Cullen,  Vicente Centurión, Ernesto Lanusse, Emilio de Alzaga, Jorge Fauzán Sarmiento y  Jorge Firmat Lamas.