Según el Indec, los haberes del sector privado registrado incrementaron un 2,1% en marzo cuando la inflación en ese mes fue de 3,4%. El salario público, el de mayor pérdida con Milei, creció 5% sin embargo acumula un retroceso de 17%. La pérdida es mayor si se actualizara la medición de la inflación intervenida por Caputo.

Por Julio Pérez / @Juliomp25. La clase trabajadora sigue financiando el ajuste con su propio bolsillo. Los últimos datos del Indec correspondientes a marzo, confirman que el deterioro de los ingresos no tiene freno y que la licuación de los sueldos es la verdadera ancla del programa económico.
En un contexto asfixiante marcado por la caída brutal del consumo y la presión constante sobre la economía de los hogares, los salarios volvieron a perder contra la inflación, a pesar de estar la metodología de medición atrasada (con canastas de hace 20 años) por la intervención de Caputo al organismo.
Mientras el incremento de precios de marzo alcanzó un 3,4%, los trabajadores del sector privado registrado (aquellos con descuento jubilatorio y aportes) recibieron un incremento de apenas el 2,1%. Una caída directa del poder de compra que condena a miles de familias a endeudarse o recortar gastos básicos para poder llegar a fin de mes. Desde noviembre de 2023, el sector privado formal acumula una pérdida del 4,8% real, lo que implica un mes robado de salario.
El sector público registró un avance del 5% según el Indec y logró recuperar algo del desplome de la motosierra de Milei. Desde inicio del Gobierno la pérdida de los trabajadores estatales es del 17%, lo que implica alrededor de 4 meses y medio de sueldos robados en estos 2 años.
De esta forma, el total de los trabajadores registrados perdieron en promedio un 9,2% real, lo que implica más de 2 salarios de pérdida en la gestión de Milei.
Un trimestre a la baja y paritarias pisadas
La dinámica expone que los acuerdos paritarios, maniatados por la recesión y las políticas de Milei con la complicidad de las centrales sindicales, continúan corriendo muy por detrás de la inflación.
Los números acumulados son contundentes: En el primer trimestre, los ingresos del sector privado formal crecieron un magro 5,9%, mientras que el índice general avanzó 8,6%. En relación a marzo del año pasado, los salarios privados registrados acumulan una suba del 27,5%, quedando casi diez puntos por debajo del índice general de salarios, que avanzó un 36,4%.
El impacto real: sobrevivir en la Argentina de Milei
Este escenario impacta de lleno en el consumo masivo, que atraviesa una crisis histórica. La pérdida de poder adquisitivo ya no significa privarse de salidas o bienes durables, sino que se siente en los rubros más básicos, y un creciente endeudamiento de las familias.
Los aumentos descontrolados avalados por el Gobierno en alimentos, transporte público y servicios esenciales asfixian los ingresos familiares. El modelo económico de Caputo y Milei implica que el ajuste lo paguen los trabajadores, mientras la libertad es para que las empresas pisen salarios y derechos laborales, en el marco de la creciente cantidad de despidos en el sector formal y la creciente precarización.
Fuente: La Izquierda Diario

