Ex trabajador de FATE pedalea todo el día, para sobrevivir. De la mañana a la noche lleva comida y cosas a puertas que no son la suya. Pedalea con frío, lluvia, calor con la mochila de PedidosYa su bici su única herramienta.

Anoche terminó de pedalear cansado como todos los días y se quedó, no para entregar, sí que para pedir.
Hizo la fila por una bandeja de comida caliente junto a otros desocupados y a gente en situación de calle gracias a dios. Están estos grupos de gente buena que los ayudan con comida.
“Es para mis nenas y mi señora”, dijo bajito, con vergüenza.
Trabaja 12 horas y aún así no le alcanza para llenar su propia mesa.
Reparte la comida de otros, mientras su familia lo espera sin cenar a veces es una cruda realidad de estos tiempos.
Si lo cruzas, no lo mires como repartidor, miralo como el papá que no se rinde.
Él le contó a esta gente que da la comida que él nunca pensó que iba a perder su trabajo en Fate que ganaba tan bien y tenía una muy buena estabilidad laboral, pero me “caí” dijo y ahora ve otra realidad.
Autorizó a que le saquen la foto y cuenten la historia pero de espalda.
De la Red
