La crisis política y financiera de Paraguay sumó este jueves un nuevo capítulo. La Cámara de Diputados aprobó por unanimidad, con 78 votos, la acusación para someter a juicio político a Santiago Peña, pese a que el mandatario había presentado su renuncia horas antes. Ahora será el Senado el que deberá definir la continuidad del proceso.

La caída de Peña se produce en medio del escándalo de Ueno Bank, cuya intervención dejó a millones de paraguayos sin acceso a sus cuentas y ahorros. El banco había recibido millonarios depósitos de organismos públicos y el mandatario mantenía vínculos empresariales con el grupo financiero. Las denuncias apuntan a posibles conflictos de intereses y al manejo de fondos públicos.

Pero la crisis tuvo otro episodio explosivo: la diputada opositora Johana Ortega denunció que Peña habría abandonado Paraguay y llegado a la Argentina sin comunicarlo previamente al Congreso. La legisladora pidió explicaciones sobre su paradero y advirtió que, de confirmarse, podría tratarse de otra violación constitucional. Desde el Gobierno argentino, sin embargo, desmintieron que el exmandatario hubiera ingresado al país.

Mientras tanto, crece la presión para que Peña no pueda utilizar su renuncia como vía de escape a las responsabilidades políticas y judiciales. La crisis bancaria, las protestas de ahorristas y el derrumbe de su respaldo político colocaron al gobierno paraguayo en una profunda crisis institucional.

Fuente: ANRed – Agencia de Noticias RedAcción