El edificio es un lugar emblemático de la Ciudad de Buenos Aires y por decisión del Gobierno Nacional y de la Comisión Bicameral Administradora se impulsó la puesta en valor del lugar -ubicado en la esquina de las Avenidas Rivadavia y Callao- y fue declarado Monumento Histórico Nacional.

El Plan de Restauración Integral consistió en la consolidación estructural, la impermeabilización de la cubierta, la restauración integral de la cúpula y la fachada, como también la reconstrucción de los cuatro leones alados.

Obras Públicas de la Nación financió las obras y se avanza en una segunda etapa de trabajos.

El ministro de Obras Públicas, Gabriel Katopodis; el ministro de Turismo y Deportes, Matías Lammens; y el ministro de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Claudio Moroni, recorrieron las obras de restauración integral en la Confitería Del Molino, donde ya se finalizó la primera etapa que consistió en 4 intervenciones para la puesta en valor de este edificio declarado Monumento Histórico Nacional.

Al respecto, Katopodis señaló: “Por decisión del Gobierno Nacional y de la Comisión Bicameral Administradora del Edificio del Molino, seguimos restaurando este lugar emblemático de la Ciudad de Buenos Aires. Una inversión que continuará en otras dos etapas para cuidar nuestro patrimonio, fomentando el turismo y el empleo”.

Por su parte, Lammens afirmó: “La Ciudad de Buenos Aires es la puerta de entrada del turismo para la Argentina, de los extranjeros que nos visitan y una de las apuestas que tiene este gobierno. Nosotros creemos que el turismo es uno de los ejes del desarrollo económico del país y obras como estas, por supuesto, son fundamentales”.

La primera etapa de obras incluyó la conservación de la cúpula del edificio, de gran valor histórico y patrimonial, con tareas de reposición del pináculo, la reconstrucción de ornamentaciones, la reposición de cerámica vítreas en mampostería y de barandas, como también el tratamiento de herrería artística (zinguería), la restauración de carpinterías metálicas y el tratamiento de aspas, sumado a la recuperación del motor.

Además, se realizó el tratamiento de la fachada, el sellado de grietas y fisuras, y el trabajo sobre los espacios internos, azotea, tambor y cúpula, sus solados, mampuestos y carpinterías, incluyendo los vitrales.

Luego, el objetivo fue la conservación, impermeabilización y readecuación de las cubiertas existentes. Allí, se removieron los revoques sueltos sobre las fachadas internas, se retiraron las rejillas y los embudos de lluvia existentes, y se demolió y retiró el contrapiso, la carpeta y membrana existente.

En tanto, se emprendió la restauración de la fachada desde el primer piso hasta la cubierta, que contempló la consolidación de los sectores erosionados, limpieza general, recomposición de revoques, recuperación de la símil piedra, restauración de carpinterías y herrerías en balcones.

También, se avanzó con la recuperación y reposición de revestimientos cerámicos y la reconstrucción de ornamentaciones, como la crestería de remate, la impermeabilización de los balcones, la restauración de sus soldados, y la iluminación.

La Confitería del Molino es un emblemático edificio, ubicado en la esquina de las Avenidas Rivadavia y Callao, que fue declarado Monumento Histórico Nacional y se desarrolla en PB, 5 pisos, azotea con torre-cúpula accesible, y 3 subsuelos.

Su restauración forma parte de un Plan que lleva adelante el Ministerio de Obras Públicas en monumentos históricos y culturales, con el objetivo de revalorizar su valor patrimonial, a través de la mejora y conservación de elementos y componentes edilicios para que la ciudadanía pueda volver a disfrutar de estos espacios que hacen a la identidad como Nación.

Fuente Ministerio de Obras Públicas de la Nación