En pocos días definimos nuestro futuro. La derecha y el fascismo amenazan con sus propuestas de violencia, de destrucción del Estado y acabar así, con todos nuestros derechos. Ante la posibilidad de una tragedia anunciada, sólo queda unirse por la democracia y un proyecto de Nación. Dejar diferencias de lado y que nos una el espanto ante la posibilidad que gobiernen los violentos y los desquiciados.

No tienen ninguna propuesta positiva. Sólo eliminar derechos de los trabajadores de los jubilados, y los pocos que tiene desposeídos. Solo cerrar ministerios, privatizar empresas públicas y endeudarse. Sólo eliminar adversarios políticos. Sólo miseria, violencia y muerte.

Un momento para intentar hacer reflexionar a aquellos que se sienten identificados con las propuestas de destrucción del estado.

Y este intento cobra más sentido al saber que según varios sondeos, una parte importante de quienes compraron ese discurso son trabajadores y/o jubilados o pertenecen a sectores populares. Y también, de acuerdo a esos mismos sondeos, una buena parte de este sector no conocen con exactitud el alcance nefasto de la supresión del Estado. Bien valdría entonces tratar de esclarecer sobre el verdadero alcance del reinado del mercado. Que tengan en claro cómo sería la propia vida al dejar de existir la amplia cobertura en diversas áreas con que hoy contamos.

Hoy el estado cubre el 100 x 100 del tratamiento contra el cáncer. Una persona con cáncer de mama, por ejemplo, accede a medicamentos que costarían alrededor de 70 millones de pesos por año. ¿Qué harían esas personas sin ese aporte?

El Estado brinda remedios gratis para millones de argentinos. Más de 16 millones de personas reciben medicamentos gratis a través del Programa Remediar. Y 4 millones de jubilados reciben sus remedios sin costo a través del PAMI.

Actualmente necesitamos 22 vacunas a lo largo de nuestra vida, que el Estado garantiza que sean gratuitas.

Según la Organización Mundial de la Salud nuestro país cuenta con uno de los calendarios nacionales de vacunación, obligatorio y gratuito, más completos del mundo.

Sin el aporte del Estado, un boleto de transporte público podría llegar a costar 1000 pesos por cada viaje.

Este año se destinaron más de 750.000 millones de pesos a la educación superior y eso permite que Argentina tenga al menos una universidad nacional por provincia, con casi 3 millones de estudiantes, y que la universidad sea gratuita.

Ante el espanto intentemos que nos una el amor, para poder seguir construyendo un proyecto de nación y que los perversos y saqueadores no nos impongan una realidad de colonia.

Raúl Espíndola