Superando una larga serie de provocaciones y amenazas la movilización convocada por -organizaciones piqueteras, sindicales, de derechos humanos y partidos de izquierda- se abrió paso para llegar hasta la Plaza de Mayo, donde se realizó un acto a 22 años del pueblazo y la masacre del 20 de diciembre de 2001. Se leyó un documento, contra el ajuste del gobierno y en defensa del derecho a manifestarse. Vergonzosas ausencias de las centrales sindicales, el peronismo y dirigente de ese espacio.

La Plaza de Mayo fue colmada por decenas de miles de manifestantes, derrotando la campaña de intimidación pública que incluyó retenes en las estaciones de tren y razias ilegales en los colectivos en los accesos a la Ciudad, una amplia publicidad extorsionando con la baja de programas sociales a quienes movilicen, y numerosas provocaciones en los puntos de concentración, llegando a arremeter incluso contra los periodistas que cubrían la jornada. Hubo tres detenidos, entre ellos Héctor Adolfo Ganzo, del Polo Obrero de Esteban Echeverría, apresado cuando marchaba pacíficamente junto a sus compañeros.
Fuente: Prensa Obrera


