El papelón fue inmediato: Mileí apareció “vestido con un mameluco de YPF”, provocando risas, burlas y comentarios mordaces entre los representantes de la derecha internacional. “Se le ríen en la cara” mientras él continúa hundido en una desconexión evidente, sin nadie que lo asesore, lo cuide o simplemente lo detenga. Un presidente sin anclaje y sin noción del daño que puede causar, incluso a sí mismo.

Se Suspendió la Entrega del Nobel La situación explotó cuando el propio Instituto del Premio Nobel decidió “suspender indefinidamente la entrega del Nobel de la Paz”, al considerar incompatible premiar a alguien que “promueve una intervención militar extranjera y llama a la guerra”.

Un escándalo global. Un ridículo monumental. Y otro capítulo del bochorno diplomático argentino. Fuente: Portal Noticias Argentinas / Foto portada: Pág. 12 / (CORNELIUS POPPEEFE)