La expresidenta continúa internada en el Sanatorio Otamendi tras haber sido sometida a una cirugía de urgencia -por un cuadro de apendicitis aguda con peritonitis localizada- el pasado 20 de diciembre. El comunicado del centro de salud indica que la paciente “presenta una lenta recuperación del íleo posoperatorio”, una condición habitual tras cirugías abdominales que implica la reducción temporal de los movimientos intestinales.

Distintas versiones indican que una demora judicial en autorizar su atención médica habría convertido una apendicitis en una peritonitis. Denuncian “judicialización del cuerpo” y silencio mediático.

