En medio de reclamos salariales que ya llevan semanas, trabajadores estatales protagonizaron protestas masivas en Catamarca, Jujuy, San Juan y Santa Cruz. Las movilizaciones apuntan contra los gobiernos provinciales -que mantienen respaldo político a Javier Milei- y denuncian la falta de recursos para sostener salarios y servicios públicos.
En Catamarca, docentes marcharon con antorchas frente a la Casa de Gobierno para exigir un salario básico de $1.300.000. El Ejecutivo de Raúl Jalil ofreció llevarlo a $850.000 más un bono, pero la propuesta fue rechazada y las negociaciones terminaron sin acuerdo, lo que anticipa nuevas medidas de fuerza.
En Jujuy, el conflicto arrancó con un reclamo policial que escaló a todo el sector público. La tensión incluyó disturbios frente a la Casa de Gobierno y la renuncia del secretario de Seguridad. Docentes y gremios estatales también se movilizaron y presionaron para reabrir paritarias en medio de una situación que califican como “económica asfixiante”.
En San Juan, una multitud de docentes marchó con antorchas y forzó al gobierno de Marcelo Orrego a abrir una mesa de negociación.
Mientras tanto, en Santa Cruz los gremios montaron un acampe frente a la Legislatura y lograron frenar una ley de emergencia que podía congelar aumentos salariales hasta fines de 2026.
La escena deja una paradoja política: varios gobernadores que sostienen el apoyo a la Casa Rosada enfrentan ahora la presión de sus propios trabajadores. Con menos fondos federales y demandas salariales en aumento, el costo social del ajuste empieza a sentirse fuerte también en las provincias.
Fuente: Cítrica Radio

