El pastor más famoso del evangelismo hispano acumula poder en silencio. Ordenado por una denominación que no lo controla, dueño de una iglesia que no revela sus finanzas y armado por un grupo político que lo quiere presidente en 2027, Gebel navega entre identidades opacas sin rendir cuentas a nadie.

ANAHEIM / BUENOS AIRES. Cada domingo, dos veces al día, miles de personas ingresan al River Arena de Anaheim, California, sin pagar entrada. Dante Gebel sube al escenario, predica, improvisa, llora, hace reír. Al final, el sitio web de la iglesia les recuerda, en tres plataformas distintas, que pueden hacer una donación. Cuánto recauda esa máquina, nadie lo sabe. No está obligada a decirlo.
Lo que sí puede rastrearse en registros públicos es una historia de sociedades abiertas y cerradas, de denominaciones que miran para otro lado, de críticos teológicos a los que nadie responde y de un armado político que, en las últimas semanas, dejó de ser un rumor para convertirse en noticia de primera plana. Gebel —el hombre que dice no ser pastor, aunque es ministro ordenado de la mayor denominación pentecostal del mundo— se mueve en la intersección entre la fe, el espectáculo y el poder, en una zona donde la opacidad no es un accidente: es el método.
El escudo institucional que no disciplina
Dante Gebel no opera en el vacío. Es ministro ordenado de las Asambleas de Dios de Estados Unidos, la mayor denominación pentecostal del mundo, con sede en Springfield, Missouri. Su iglesia, River Arena, figura en el directorio oficial del distrito SoCal Network. Al ordenarse, Gebel se comprometió a respetar los 16 artículos de la Declaración de Verdades Fundamentales de esa organización, que establece que la Biblia es «la regla infalible y autoritativa de fe y conducta» y «la autoridad final sobre cualquier filosofía contemporánea o método interpretativo».
La paradoja es mayúscula: una de las acusaciones más repetidas contra Gebel es que ha relativizado esa misma autoridad bíblica. En un video que circuló en redes, se le atribuye haber llamado «bibliolatría» al hecho de recurrir a las Escrituras para todo, y haber dicho que «Dios es más grande que el libro». La transcripción original no pudo ser verificada en su contexto completo durante esta investigación; los videos que comentan la frase son todos de terceros. Pero lo más revelador no es si dijo o no dijo esas palabras: es que la denominación que podría juzgarlo nunca inició proceso disciplinario alguno contra él. En diez años de controversia pública, las Asambleas de Dios guardaron silencio.
Las Asambleas de Dios cuentan con mecanismos formales de disciplina ministerial. La ausencia de cualquier proceso contra Gebel puede significar dos cosas: o que sus declaraciones controvertidas no superaron el umbral que activa esos mecanismos, o que la denominación decidió no actuar contra una de sus figuras más visibles e influyentes. En ninguno de los dos casos la situación resulta inocua.
Los críticos que nombran las herejías
El debate sobre la teología de Gebel no es anónimo, aunque con frecuencia se lo presente así. Desde 2013, Rodrigo Ávila, del sitio Teología en Llamas, documentó con precisión sus acusaciones: un «evangelio diferente» centrado en promesas materiales —«año de victoria», «sueños cumplidos», «Dios te va a pagar todo»— en lugar del arrepentimiento y la salvación. Ávila señaló el uso de la «oración del pecador», método que, según su análisis, no aparece en el Nuevo Testamento, y denunció la influencia de la «confesión positiva», corriente que asegura que las palabras del creyente tienen poder para materializar prosperidad.
En octubre de 2024, Nicolás Rodríguez, del Ministerio de Evangelismo de la Iglesia Evangélica Bautista de La Bianca, difundió un video titulado «Las 5 herejías más peligrosas de Dante Gebel», donde lo acusa de semi-universalismo —la creencia implícita de que casi todos se salvan—, negación práctica del pecado y abandono de las Escrituras como guía doctrinal. Ninguna de estas acusaciones ha recibido respuesta formal por parte de Gebel o de su equipo. Tampoco por parte de la denominación que lo ordena.
Desde el periodismo secular, el sitio Noticias Argentinas vinculó a Gebel con la teología de la prosperidad al recordar el episodio de 2020 en que un feligrés le donó una Ferrari F355 Spider, vehículo que el pastor exhibió públicamente con el mensaje: «¿Qué culpa tengo que Dios me bendiga tanto?». La frase condensa, con perfecta economía, la lógica de fondo: la prosperidad material como señal de favor divino.
La caja negra de River Church
Este es el punto más oscuro de toda la investigación, y el que mayor impacto institucional podría tener. River Church USA Incorporated fue inscripta en 2014 en el estado de California como corporación sin fines de lucro de carácter religioso. En 2015, el Servicio de Impuestos Internos de Estados Unidos (IRS) le aprobó una exención impositiva bajo el artículo 501(c)(3) del Código de Rentas Internas, que cubre a organizaciones de caridad pública. En términos prácticos, las donaciones de los fieles son deducibles de impuestos para el donante, y la iglesia no paga impuestos sobre sus ingresos.
El mecanismo de rendición de cuentas para estas organizaciones es el formulario 990, documento informativo en el que las entidades exentas deben reportar ingresos, gastos y composición directiva. Sin embargo, las iglesias están específicamente exceptuadas de presentarlo. Resultado: no existe ningún registro público sobre cuánto recauda River Church, cuánto destina a caridad, cuánto va a salarios de sus directivos o cuánto financia las giras internacionales de Dante Gebel.
En el portal ProPublica, donde se consignan los formularios 990 de miles de organizaciones sin fines de lucro, River Church USA Incorporated figura sin ningún dato financiero. La iglesia promueve activamente las donaciones en su sitio web con múltiples métodos de pago, pero no publica ningún balance ni informe de gestión. La página web da cuenta de cinco proyectos de caridad sin especificar los montos destinados a ninguno de ellos.
Daniel Darling, figura clave en este esquema, actúa como agente registrado y CEO de River Church USA Incorporated. Gebel lo describió públicamente en redes sociales con ese título. Darling es, además, el hombre que une mundos aparentemente distantes: es el padrino de Juan Pablo Brey, secretario general de la Asociación Argentina de Aeronavegantes y dirigente de la CGT, quien encabeza hoy el armado político para lanzar a Gebel como candidato presidencial en 2027.
Cinco empresas, tres estados, un patrón
El entramado societario de Gebel y Darling en Estados Unidos revela un patrón consistente: empresas abiertas con un propósito específico, y cerradas —o suspendidas— sin que medie ninguna explicación pública. Según registros oficiales de California y Florida, las entidades comprometidas son las siguientes.
Favorday fue una corporación sin fines de lucro en California, activa entre 2008 y 2018, que finalmente fue fusionada con River Church USA Incorporated. River Church USA Inc., la entidad actual, es una corporación sin fines de lucro en California desde 2014, exenta de impuestos por el IRS bajo la categoría 501(c)(3), con Daniel Darling como CEO. Open Line Group LLC fue una sociedad de responsabilidad limitada en Florida, activa entre 2013 y 2016, dada de baja por inactividad, cuyos socios eran Gebel y Darling. Dante Gebel Ministries Inc. fue una organización sin fines de lucro en California, activa entre 2014 y 2016, suspendida por no presentar el reporte anual obligatorio. DMG Entertainment Group Corp. fue una empresa de entretenimiento en Florida, activa entre 2017 y 2023, donde Gebel figuraba como presidente y Darling como segundo, y que fue dada de baja.
La explicación oficial de Consolidación Argentina —el espacio político que impulsa la candidatura de Gebel— es que estas empresas se abrían para financiar proyectos concretos, como giras y producciones, y se cerraban al concluirlos. La explicación no aclara, sin embargo, por qué Dante Gebel Ministries Inc. fue suspendida por incumplimiento de obligaciones de reporte, un detalle que la narrativa de la transparencia no logra integrar cómodamente. La suspensión no tiene consecuencias penales, pero deja un registro.
El candidato que vive en California
A fines de 2025, un grupo de dirigentes argentinos —sindicalistas, políticos de origen diverso, empresarios— bautizó su proyecto como Consolidación Argentina y comenzó a trabajar públicamente para impulsar la candidatura presidencial de Dante Gebel en 2027. Los nombres del armado son elocuentes: Juan Pablo Brey, de Aeronavegantes y la CGT; Eugenio Casielles, legislador porteño y ex fundador de La Libertad Avanza junto a Ramiro Marra; José Minaberrigaray, de SETIA; Walter Erviti, ex futbolista; y Lucas Aparicio, ex secretario de Trabajo durante el gobierno de Macri. La transversalidad es la marca del espacio.
En marzo de 2026, el microestadio de Lanús reunió a cerca de cuatro mil personas bajo la consigna de convencer a Gebel de que acepte candidatearse. El pastor no estuvo presente: estaba en Guatemala con su gira «Presidante World Tour Despedida», ni siquiera envió un video. En abril de 2026, Gebel apareció por primera vez junto a sus principales armadores en una foto tomada en Suiza, con el mensaje: «Reunión con amigos en Europa, haciendo planes a futuro». La foto fue publicada el 11 de abril. El 21 de abril, La Nación reveló el entramado empresarial que vincula a Darling con Gebel y con Brey.
Bajo el artículo 501(c)(3) del Código de Rentas Internas de Estados Unidos, las organizaciones religiosas exentas de impuestos tienen prohibido apoyar o oponerse a candidatos políticos. Si River Church USA Incorporated —la entidad de Gebel— fuera utilizada directa o indirectamente para financiar o impulsar su candidatura presidencial, podría enfrentar la revocación de su exención impositiva. Los armadores de Consolidación Argentina afirman que los fondos provienen de aportes personales de cada referente. Una fuente consultada por La Nación indicó, sin embargo, que en el entorno de Gebel habrían deslizado que el financiamiento llegaría desde Estados Unidos.
La pregunta que nadie responde con precisión es la de los requisitos legales para ser candidato. La Constitución Argentina exige, para postularse a la presidencia, ser ciudadano nativo o naturalizado con diez años de ejercicio de la ciudadanía. Gebel nació en San Martín, Buenos Aires. Sin embargo, lleva más de quince años residiendo en California, donde construyó su patrimonio, tributa —o está exento de tributar— y ejerce sus actividades principales. Sus armadores no han precisado públicamente si Gebel mantendrá o recuperará su domicilio electoral argentino, ni cuándo.
Pastor, motivador o candidato
Según reportajes publicados en Argentina, Gebel «dice no ser pastor y ser un motivador». La distinción tiene un valor estratégico preciso: le permite operar bajo los formatos del infotainment y la charla de superación personal sin quedar atado a las restricciones doctrinales de la homilética expositiva tradicional. Al mismo tiempo, su ordenación como ministro de las Asambleas de Dios lo vincula jurídicamente —en términos eclesiásticos— a los 16 artículos de esa denominación. Es pastor cuando conviene y motivador cuando conviene. Es empresario en California y político potencial en Argentina. Es una figura religiosa exenta de impuestos que, según al menos una fuente periodística, podría financiar su campaña desde la misma jurisdicción donde esa exención le fue otorgada.
Esta elasticidad identitaria es, probablemente, la explicación más sencilla de por qué ni la denominación, ni el IRS, ni el electorado argentino han podido, hasta ahora, formularle una pregunta que él no pueda eludir cambiando de categoría.
Lo verificado, lo no verificado y lo que falta
Está verificado que Dante Gebel posee ordenación ministerial en las Asambleas de Dios. Está verificado que River Church USA Inc. es una entidad exenta de impuestos desde 2015. Está verificado que existen cinco empresas registradas en Florida y California con Daniel Darling como socio. Está verificado que Dante Gebel Ministries Inc. fue suspendida en 2016 por incumplimiento de obligaciones de reporte. Está verificado que no existen datos financieros públicos de la iglesia. Y está verificado que la candidatura presidencial es activamente construida por Consolidación Argentina desde fines de 2025.
No está verificada la transcripción original del sermón donde habría usado el término «bibliolatría», ya que solo existe en videos de terceros. No está verificado el origen exacto del financiamiento de Consolidación Argentina. Y no está verificada la situación registral electoral de Gebel en Argentina.
Entre lo pendiente figura la posición oficial de las Asambleas de Dios respecto de la actividad política de su ministro ordenado. También está pendiente la declaración patrimonial de Gebel en Argentina. Y queda pendiente, asimismo, la respuesta del IRS ante un eventual uso político de la exención impositiva de River Church.
Eduardo Fernández / Instituto Patria

