Durante décadas, este lugar fue el sustento de miles de familias. Muchas personas encontraron en lugar la única posibilidad de llevar un plato de comida a sus casas. En Luján, el cierre del basural no significó dejar a nadie atrás. Los trabajadores fueron incorporados al sistema de reciclado y seguirán desempeñando tareas como promotores ambientales, en la recolección diferenciada y en la planta del Centro Verde.

Cerrar un basural es un paso importante para el ambiente. Hacerlo garantizando trabajo e inclusión para quienes estuvieron ahí durante tantos años también es una decisión de justicia social.

La transición hacia un sistema de gestión de residuos mejor no puede hacerse sin sus trabajadores. Acá, son parte de la solución. Por eso, una política ambiental solo funciona cuando también piensa en quienes viven de ese trabajo.

Fuente: Federación Argentina de Cartoneros, Carreros y Recicladores UTEP

El basural de Luján

 Hito histórico. El 1° de julio de 2026, el intendente Leonardo Boto (Unión por La Patria) oficializó la clausura definitiva del basural a cielo abierto de Luján. En lugar de seguir operando, el 100% de los residuos domiciliarios (más de 100 toneladas diarias) se trasladan directamente para su disposición final en las plantas del CEAMSE.El predio ubicado sobre la Ruta 192 (camino a Open Door) quedó bajo un estricto cierre operativo, con vigilancia y control de accesos para frenar por completo el ingreso clandestino, el humo y las quemas. Además de esta medida ambiental, se implementó un programa de contención social para incorporar a los trabajadores informales que operaban en el lugar.