Los “mutantes” del gobierno y las fuerzas de seguridad reprimieron con ferocidad a un gran número de manifestantes que con banderas argentinas se oponía al tratamiento en el Congreso de la Ley de Propiedad Privada el Desalojo Exprés para inquilinos y el peligroso cambio en la ley de Manejo del Fuego. Bajo la lluvia miles de personas se reunieron para rechazar la iniciativa libertaria y la policía reprimió salvajemente, demostrando el goce del gobierno nacional por lastimar a todo quien se opone a la entrega de la Patria. Como siempre, palos, balas de goma, gases y agua contaminada fue el repertorio de las bestias.