Invitado por la Comisión de Asociados del Banco Credicoop de Avellaneda, el Secretario de Derechos Humanos de Avellaneda, Claudio Yacoy, hizo un relato pormenorizado sobre la trágica historia de los detenidos-desaparecidos y sobrevivientes, en ese Centro Clandestino del Horror.

El ex Centro de Detención Clandestino “El Infierno”, está ubicado en 12 de octubre 234 de nuestra ciudad, en el edificio donde funcionó la Brigada de Investigaciones de Lanús-Avellaneda de la policía Bonaerense hasta el año 2016. Ese año pudo recuperarse, gracias a las políticas activas de derechos humanos llevada a cabo por el anterior gobierno peronista, para convertirlo en un Espacio Municipal de la Memoria.   

Claudio Yacoy relató que en este edificio estaban las celdas para presos vinculados a la trata, al narcotráfico y piratería del asfalto y que a partir de los años ´75 y ´76, se construyó una pared para ocultar las celdas donde estaban los detenidos secuestrados. Todas las celdas eran infrahumanas, pero las que estaban escondidas para los desaparecidos eran “el infierno”.

Las celdas de los secuestrados eran sumamente pequeñas, sin acceso al baño ni al agua. Generalmente estaban tan llenas, que los secuestrados tenían que estar parados.   Los tenían desnudos y con la boca amordazada. Había un calabozo un poco más grande en donde eran depositados los secuestrados que ya habían sido torturados y llegaron a estar adentro hasta 50 personas. A continuación de éste estaban cinco calabozos donde ponían a 7 u 8 detenidos. Casi no les daban de comer y les pasaban cada tanto un poco de agua con una manguera a través de las mirillas.

“Cuando ya habíamos iniciado la causa, después que se derogaron las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, tuvimos un testigo que vino con un papel, escrito con lápiz, con 8 nombres de represores. Él era nieto de un señor dueño de un inquilinato de Dock Sud y lo secuestraba la policía cada seis meses para sacarle dinero a su abuelo. Lo tenían unos días, venía el abuelo, pagaba y lo soltaban. Como a él no le ponían capucha e iba tan seguido, hasta comía con ellos y sabía sus apodos y hasta el timbre de vos” cuenta Yacoy y continúa: “La investigación que iniciamos con esos nombres que él nos trajo nos permitió conocer 212 nombres de genocidas”.    

Luego resalta: “Nuestro Archivo Municipal de la memoria es el único que incluye, no solamente el nombre de las víctimas sino de los victimarios”  

Un caso emblemático recordado en la charla fue el de los empresarios Iaccarino “Tanto los tres hermanos (Alejandro, Carlos y Rodolfo) como sus padres fueron secuestrados durante la dictadura y pasaron por distintos Centros Clandestinos”…” Los hermanos, continúa relatando Yacoy, son llevados a El Infierno para quebrarlos y después de 9 meses logran desapoderarlos de sus bienes que sumaban 2.000 millones de dólares, entre empresas y propiedades que tenían. Los que se quedan con los bienes eran Jorge Ferranti y Bruno Trevisán, que estaban al frente de la Brigada, pero en el 2021 descubrimos, con un dato que  acerca la actual Secretaria de Educación, Claudia Colasso, que había un tercer beneficiario de ese robo y que se llamaba Horacio Luis Castillo… que en l976 tenía el cargo de Jefe de la División Delitos Económicos y se retira pasado el tiempo como Comisario Inspector. Recién se pudo incorporar a la causa del Infierno en el 2022 cuando aparece una testigo que viene de Barcelona, Mercedes Albariño Blanco, para identificar al que la había secuestrado, torturado y violado”

Despúes de muchas idas y vueltas judiciales, y demandas millonarias por “difamación”, entre otros a Jacoy , Castillo fue encontrado culpable y sentenciado a cadena perpetua por 62 casos, entre ellos, el secuestro de los 10 jóvenes estudiantes en La Plata: hecho, conocido como “la noche de los lápices, donde 10 jóvenes son secuestrados y 6 continúan desaparecidos, entre los que se encuentran dos chicas, Claudia Falcone y María Clara Ciocchini, que no solamente fueron torturadas sino también agredidas sexualmente.

“Estos genocidas, concluyó Yacoy, fueron coherentes entre las barbaridades que hicieron y cómo callaron: hasta el presente no dijeron nada de lo que hicieron con los cuerpos y sobre todo lo que pasó: hay un pacto de silencio hasta el día de hoy” .

Agenda del Sur.