Nancy Godoy, tenía 52 años y peleó por su escuela hasta el final. Denunció que estaba sin agua y con roedores, y la limpió ella para dar clases. La dejaron sola, a caballo y sin señal. Apareció asesinada, su cuerpo fue encontrado en la tapera del capataz.

Opinión. Nancy tenía la letra redondita y escribía en cursiva. Escribir en cursiva, hoy, es una decisión estética, pero sobre todo política. En un mundo donde avanzan las letras cuadradas y los pensamientos grises y geométricos, Nancy quería recuperar la belleza. Sí, la belleza de una escuela rural funcionando bien, dónde los niños pudieran izar la bandera nacional argentina todas las mañanas mientras el sol dorado ilumina el campo.

El cuerpo de la señorita directora Nancy Godoy apareció a pocos kilómetros de la escuela que ella intentaba levantar y por la que había denunciado muchas cosas graves: dejó constancia de que el colegio estaba inhabitable, no contaba con agua potable, los baños estaban tapados con tierra y las instalaciones presentaban una plaga de insectos y roedores. Asimismo, expuso la ausencia de registros escolares desde 2024, un docente que nunca fue a dar clases, aunque aparecía en los registros y el abandono total a esa comunidad.

La muerte y desaparición de Nancy expone muchas cosas: el feudalismo de provincias que se rigen con la lógica de “patrón de estancia”, incluso hoy en pleno siglo XXI. Dónde un amo le dice al capataz y el capataz cumple a rajatabla, mientras se castiga educarse y el gobierno encubre a los terratenientes. También expone la precaria y escandalosa situación de la educación pública argentina, en dónde se destruye todos los días para darle paso al beneficio de grandes empresas y sociedades que hagan de la educación un negocio privado para pocos.

Y el machismo, de un país que ha naturalizado que todos los días aparezcan en las noticias los cuerpos y desapariciones de mujeres, como si fuésemos un número sin vida, sin sueños, sin luchas.

Por eso Nancy se tiene que convertir en símbolo y no castigo. Que el asesinato de esta maestra valiente sea bandera para seguir profundizando en la defensa de la educación pública y no como método disciplinador para los docentes que levantan la voz frente las injusticias.

Ahora más que nunca: JUSTICIA por NANCY GODOY

DEFENDAMOS Y SALVEMOS LA EDUCACIÓN PÚBLICA!!

Iris Verónica Grandoli