Junto a las dos CTA, la UTEP, movimientos sociales y partidos de izquierda se movilizaron para conmemorar el Día de los Trabajadores y Trabajadoras y colmaron la Plaza de los dos Congresos.

Se pronunciaron contra las políticas de ajuste del Gobierno y la sumisión oficial a los dictados del FMI y bajo la consigna “El trabajo es sagrado”, reclamaron la defensa de los derechos laborales y la reapertura de paritarias frente al rebrote inflacionario.

El Gobierno intentó aplicar el protocolo antipiquetes a la marcha de la CGT pero la masividad de la movilización fue tal, que  le torció el brazo.