Tratan de impedir el festejo popular ante una victoria del seleccionado argentino. La instalación de un vallado masivo y el despliegue de casi un millar de efectivos policiales encendieron la polémica. Sectores sociales y familias denunciaron que la gestión conjunta de la Ciudad y la Nación busca amordazar la alegría popular bajo la amenaza de una respuesta represiva.

