Escándalo en la Ciudad de Buenos, fiel a origen de clase, Jorge Macri, declaró que dar comida y abrigo a las personas en situación de calle “genera dependencia” y atrae a más gente sin techo a la Ciudad. Pero la cosa no quedó en palabras: el gobierno porteño empezó a intimar a las organizaciones sociales y religiosas que arman ollas populares y jornadas solidarias en la vía pública. Los militantes denuncian hostigamiento y persecución. Según relatan, les exigen “permisos” que ni los mismos inspectores saben explicar cómo se tramitan. Las agrupaciones exigen una mesa de trabajo para que se les permita seguir ayudando en plena crisis alimentaria. Una medida que persigue las acciones de solidaridad.

Fuente: Somos Radio FM

