La conmemoración de la emblemática es -entre otros aspectos- un homenaje a los que lucharon, luchan y lucharán por los derechos y el bienestar de los trabajadores. En nuestro país la derecha liberal siempre reprimió, con mayor o menor ferocidad, las manifestaciones en esa fecha. El 1° de mayo de 1909 en Buenos Aires la policía al mando del coronel represor Ramón Falcón, atacó brutalmente una manifestación anarquista en Plaza Lorea. Entre 11 y 14 trabajadores fueron asesinados y hubo cerca de 80 heridos, marcando la lucha obrera argentina.

La primera vez que se celebró el 1 de Mayo en Argentina fue en 1890, por iniciativa de grupos recién arribados de Europa. Eran inmigrantes socialistas que, siguiendo lo dictaminado en 1889 por la 2° Internacional Socialista congregada en París, festejaban el «Día Internacional de los Trabajadores». Esta fecha fue elegida en honor a los obreros reprimidos salvajemente por la policía el primero de mayo de 1886 en las protestas de Chicago, en las cuales se reclamaba, fundamentalmente, la jornada de 8 horas de trabajo -recordemos que en el siglo XIX las jornadas podían durar 16 o incluso 18 horas-. Por un supuesto atentando a la policía que nunca fue probado, fueron sentenciados a muerte seis obreros conocidos como los «Mártires de Chicago».
En nuestro país la conmoración tuvo un sentido de lucha, y entre tantas, una fecha trágica fue el 1° de mayo de 1909 en Buenos Aires.
Fue una jornada fatal conocida como el inicio de la Semana Roja, donde la policía, bajo el mando del coronel Ramón Falcón, reprimió brutalmente una manifestación anarquista en Plaza Lorea. El ataque dejó entre 11 y 14 trabajadores muertos y cerca de 80 heridos, marcando la lucha obrera argentina.
Trabajadores organizados por la Federación Obrera Regional Argentina (FORA) marchaban para conmemorar a los Mártires de Chicago y protestar por las condiciones laborales.
Al llegar a Plaza Lorea (cerca del Congreso), la policía cargó a caballo y disparó indiscriminadamente, incluso contra familias que se dispersaban.
La masacre provocó una huelga general conjunta de la FORA y la UGT (socialistas) que duró una semana, logrando por primera vez en Argentina que el gobierno negociara con el comité de huelga.
Semana Roja: El 4 de mayo, 60.000 personas acompañaron los féretros de los trabajadores asesinados. Este evento es recordado como uno de los episodios de mayor represión estatal contra el movimiento obrero a principios del siglo XX en Argentina.
Foto Portada: Archivo General de la Nación

