El 9 de julio de 1816, el Congreso de Tucumán, integrado por representantes de las Provincias Unidas del Río de la Plata declaró la independencia de nuestro país. Esta gesta histórica, que completó el proceso revolucionario iniciado en mayo de 1810, significó la ruptura definitiva de los vínculos de dependencia política con la corona española y significó la cobertura política ideológica que San Marín necesitaba para realizar su campaña libertadora de Chile y Perú. Hoy se conmemora con nuestra Patria saqueada y entregada. Pero, la primera declaración de independencia regional fue concretada por el estadista rioplatense José Gervasio Artigas, en el denominado Congreso “de los Pueblos Libres” y declarada casi un año antes que la de Tucumán, el 29 de junio de 1815 en Concepción del Uruguay.  En los puntos centrales los Pueblos Libres declararon la independencia bajo un régimen constitucional democrático que garantizaba el voto popular, la reforma agraria, la libertad de culto y el federalismo.
José Gervasio Artigas

Cambios revolucionarios frente a la declaración de Tucumán que defendía la exclusividad de la renta portuaria y los intereses de las elites económicas e ilustradas; y que concebía la independencia como un recambio de cúpulas, de españolas a criollas, la cesión de algunos derechos para el pueblo, una independencia relativa, negociada y amparada por las potencias.

Raúl Espíndola