La crecida del río Paraná y las intensas lluvias obligaron a unas 1.790 personas a abandonar sus viviendas en Chaco. El fenómeno también afecta a Corrientes y Misiones, mientras el Instituto Nacional del Agua anticipó que la onda de crecida continuará avanzando aguas abajo hacia Santa Fe.

La cifra muestra la velocidad con la que se agravó la situación. Horas antes, la coordinadora del Comité Provincial de Emergencia, Carolina Meiriño, había informado 913 evacuados y 281 autoevacuados. Los números, de todas maneras, permanecen sujetos a modificaciones a medida que avanzan los relevamientos en las zonas afectadas.
Barranqueras y Puerto Vilelas, entre las zonas más afectadas
Barranqueras es uno de los puntos más comprometidos. El Paraná llegó allí a 7,23 metros, por encima de los 6,50 metros establecidos como nivel de evacuación y de los seis metros correspondientes al nivel de alerta, según los registros del Instituto Nacional del Agua (INA).
La emergencia también golpeó con fuerza a Puerto Vilelas, donde numerosas familias tuvieron que trasladarse hacia terrenos más elevados y algunas terminaron instalándose junto a las rutas. En los últimos días hubo familias que incluso debieron desplazarse más de una vez ante el avance del agua y las nuevas precipitaciones.
En esa localidad, el intendente Marcelo González había estimado que alrededor de 350 familias atravesaban dificultades. La combinación es particularmente problemática: mientras los ríos Paraná y Paraguay permanecen elevados, los cursos de agua interiores tienen mayores dificultades para drenar las precipitaciones. En la madrugada del jueves habían caído más de 100 milímetros y varias viviendas precarias quedaron anegadas.
El gobierno provincial desplegó operativos en Barranqueras, Puerto Vilelas, Puerto Antequera y otras zonas ribereñas, con asistencia sanitaria y distribución de alimentos, abrigo, colchones, frazadas, ropa, chapas, plásticos y kits de limpieza. También se dispuso atención veterinaria para los animales de las familias damnificadas.
La crecida del Paraná afecta a varias provincias
El problema excede a Chaco. En Corrientes, el Paraná también superó el nivel de evacuación: el INA registró 7,37 metros frente a una cota de evacuación de siete metros. Las localidades ubicadas sobre las márgenes del Paraná y del Uruguay se encuentran entre las más expuestas.
La situación también se complicó en Misiones, donde las tormentas dejaron al menos 141 evacuados, 117 viviendas afectadas y cinco puentes cortados. Las lluvias dañaron techos y paredes y provocaron interrupciones en caminos y pasos fronterizos.
El río Iguazú alcanzó además los 28,50 metros en Puerto Iguazú y obligó a mantener suspendidos los servicios de lanchas y balsas. Diez pasos fronterizos fluviales sobre el Paraná permanecían cerrados por la crecida.
Por qué se producen las inundaciones
La emergencia se desarrolla en un contexto marcado por El Niño y por lluvias abundantes en distintos sectores de la cuenca del Plata. A las precipitaciones registradas directamente sobre el nordeste argentino se suman las que se producen aguas arriba, especialmente en Brasil, y que terminan incrementando el caudal que llega posteriormente a los ríos de la región.
Esto explica por qué la situación puede continuar aun cuando deje de llover temporalmente en algunas de las localidades afectadas: la onda de crecida se desplaza aguas abajo a través del sistema fluvial.
Los datos del INA reflejan esa presión. En la confluencia de los ríos Paraná e Iguazú se midieron 31.753 metros cúbicos por segundo, por encima del umbral de evacuación de 30.000, mientras que el caudal efluente de Yacyretá alcanzó los 35.900 metros cúbicos por segundo.
La crecida avanza hacia Santa Fe
La evolución del Paraná también mantiene en alerta a Santa Fe. El río llegó este sábado a cuatro metros en el puerto de la capital provincial y el INA proyectó que podría alcanzar 4,56 metros el martes 27 de octubre y 4,92 metros el 3 de noviembre.
Fuente: politicaargentina.com / Foto Portada: www.conclusion.com.ar/

