Tras la intercepción y el secuestro de 22 embarcaciones en aguas internacionales —a unos 1100 kilómetros de las costas de Israel, entre Italia y Grecia— por parte del ejército israelí, activistas denuncian una escalada de violencia: detenciones, golpizas y condiciones inhumanas. Más de 170 personas estuvieron incomunicadas durante casi 40 horas y, aunque la mayoría fue liberada en Grecia, permanecen capturados Thiago Ávila (Brasil)y Saif Abukeshek (España, de origen palestino).

Desde la cuenta oficial de la flotilla reportaron una grave situación de violencia contra sus tripulantes, quienes habrían sido retenidos en un buque militar en aguas griegas bajo condiciones inhumanas.
Según el testimonio difundido, durante casi dos días se les negó acceso adecuado a comida y agua, y fueron obligados a permanecer sobre superficies inundadas de forma intencional, sin condiciones mínimas de descanso.
La resistencia pacífica de la tripulación fue respondida con una represión violenta: golpes de puño, patadas, personas arrastradas por la cubierta con las manos atadas, dejando múltiples heridos con fracturas y lesiones sangrientas. También se reportaron disparos en medio del operativo.
Denuncian que la policía griega (país donde fueron llevados) mantiene retenidos a los tripulantes en autobuses, sin permitirles circular libremente, mientras que los dos activistas fueron trasladados por la fuerza.
En respuesta, al menos 60 integrantes de la flotilla iniciaron una huelga de hambre y se niegan a subirse a un avión para ser deportados hasta que sus compañeros sean liberados por la marina Israelí.
Por el fin del genocidio Palestino.
Fuente: ANRed

